XALAPA, Ver., 13 de enero de 2019.- La activista transgénero, Jazz Bustamante, informó que Veracruz, al recorte enero 2019 a 2020, reporta 28 crímenes mortales contra la comunidad LGBT, ocupando el segundo lugar nacional, el primero lo ocupa Guerrero con 30 víctimas.

En nombre del Observatorio Nacional contra los Crímenes de Odio presentó una recopilación de 2012 a la fecha, “con un breve análisis sobre cómo atender los crímenes de odio a personas disidentes sexuales, desde un punto de vista sociocultural, antropológico y criminológico”.

Subrayó que México sufre una grave problemática en la aplicación de justicia en todos sus niveles, pero con las poblaciones LGBT el país tiene una deuda histórica, ya que en los últimos años la sociedad civil organizada ha registrado un aumento en la impunidad y en el actuar indiferente por parte de las autoridades gubernamentales.

Señaló que la simulación de las investigaciones y el actuar torpe de las autoridades han llevado al estado y el país a resultados nada favorables hacia las personas con alguna orientación sexual o identidad de género no normativa.

Jazz Bustamante indicó que en el 100 por ciento de los casos de la actual administración no fueron aplicadas las causales agravantes del artículo 144 del código penal vigente para el Estado de Veracruz.

Al respecto, detalló que el 89 por ciento de las víctimas conocieron a su agresor en alguna red social, 40 por ciento de las víctimas mujeres transgénero terminaron en una fosa común, 72 por ciento de las víctimas habían convivido más de una ocasión con sus agresores, y por cada caso existente, al menos otras 3 víctimas no son visibilizadas.

La activista hizo un llamado urgente al gobierno federal a poner en marcha un plan estratégico cualitativo y cuantitativo de seguimiento de casos desde la FGR, para atender los crímenes de odio por orientación sexual e identidad de género, y a la FGE a generar un plan con capacitación en perspectiva de género a todo su personal, en especial a su actual Fiscal.

Recordó que 2018 cerró con 26 casos, y de 28 crímenes mortales registrados este año, sólo en 3 hubo detenidos, pero ninguno consignado, registrándose un aumento de 20 por ciento no sólo en cifras, sino en impunidad y en la violencia con lo que fueron cometidos dichos crímenes.