Trump reconoce avances de México contra narcotráfico, pero exige más
VILLAHERMOSA, Tab., 11 de marzo de 2026.- Desconocido hasta hace unos días en Tabasco, el empresario y contratista de Petróleos Mexicanos (Pemex), Juan Carlos Guerrero Rojas, originario de Comalcalco, saltó a la fama por la que fue considerada la fiesta del siglo, la celebración de los 15 años de vida de su hija Mafer, el sábado 7 de este mes, que se volvió tendencia en redes sociales, y por el escándalo que se desató por sus actividades empresariales y los presuntos vínculos de corrupción con personalidades del régimen que gobierna en el país desde 2018.
A cuatro días del festejo en el centro de convenciones Tabasco 2000, que contó con las actuaciones de los cantantes Belinda, J Balvin y grupo Magneto, así como de la presentadora de televisión Galilea Montijo, Guerro Rojas rompió el silencio en torno a la lujosa celebración y de lo que definió como el origen de su fortuna.
Sin embargo, Juan Carlos Guerrero Rojas no salió a fijar posicionamiento de forma personal y directa, sino que lo hizo a través de un despacho de abogados: GMK & Associates México, que se especializa en manejo de crisis, el cual emitió un comunicado en el que se aseguró que sus empresas han operado sin irregularidades con el fisco ni con Pemex, y se desvincula de apadrinamiento en la empresa pública del Estado o relación con personajes políticos, como el exgobernador Adán Augusto López Hernández.




