Los Cojolites preparan conciertos y acopio de víveres para Jáltipan
COATZACOALCOS, Ver., 11 de marzo de 2026.- Luego de la presencia de manchas de hidrocarburos en playas del municipio de Alvarado, especialistas en el tema ya consideran como una tragedia ambiental el derrame ocurrido desde hace 10 días en el sur de la entidad veracruzana y parte del estado de Tabasco.
Los primeros reportes se dieron por parte de pescadores y prestadores de servicios en los municipios veracruzanos de Tatahuicapan y Pajapan, siguiéndoles la congregación de Las Barrillas, de Coatzacoalcos, pero a los pocos días las denuncias se extendieron hasta Paraíso y Sánchez Magallanes, Tabasco.
Para la bióloga Anahí Ojeda Sánchez, esta situación ya podría empezar a considerarse como una tragedia ambiental, pues las acciones para revertir o tratar el daño aún son escasas o casi nulas por parte de las autoridades ambientales.
Apenas ayer, en Alvarado se hablaba de una franja aproximada de 300 a 500 metros en las playas Cava y Troche, por lo que la presencia de petróleo en la costa veracruzana y tabasqueña rebasa fácilmente los 170 kilómetros.
La también investigadora de la Universidad Veracruzana recobró lo dicho por parte del Corredor Arrecifal del Golfo de México, quien ha insistido en que se trata de petróleo lo que está envenenando prácticamente las playas y lagunas.
Hasta el momento, suman casi 20 comunidades costeras afectadas por la presencia de chapopote en las playas y en el mar, por lo que la candidata al doctorado alertó que lo más grave apenas está por venir, sobre todo en la economía de los pobladores y las cooperativas pesqueras.
Precisó que no sólo el hecho de que se alejen las especies de la costa es lo más lamentable, sino que ante la desesperación por subsistir, se corre el riesgo de que los pescadores comercialicen su pesca contaminada poniendo en serio peligro la salud de los consumidores.
Advirtió que otra situación que se está dando en medio de la tragedia son las acciones de limpieza que los propios pescadores y pobladores están llevando a cabo, “pues son sustancias peligrosas que su manejo obliga a un tratamiento especial”.
Sostuvo que “es digno de reconocer el esfuerzo de los principales afectados, pero también están poniendo en riesgo su salud, por lo que es urgente una intervención determinante por parte de las autoridades competentes”.
En el sur de Veracruz, la Laguna del Ostión ya se afectó con el hidrocarburo y los sistemas lagunares frente a las comunidades de El Mangal y El Pescador, de modo que también la asociación Somos La Semilla Del Cambio demandó la intervención de la Secretaría de Marina “para que actúe y atienda el problema del derrame de petróleo que se ha extendido en la costa veracruzana”.
Para la especialista en manejo de delfines, Anahí Ojeda, esta falta de acción no sólo tiene que ver con el desastre ambiental, sino que se traduce como una gran irresponsabilidad que puede llevar a una contaminación que podría convertirse en varios años de consecuencias ambientales.






