
Teresa Gil/Libros der ayer y hoy
Reunión obligada
Que por fin se dio la reunión entre el alcalde de Xalapa Hipólito Rodríguez y el gobernador Miguel Angel Yunes Linares y en palacio de gobierno, para encontrar una solución al problema de la basura.
En los tiempos actuales cuando lo que le gente pide es civilidad y resultados, parece que se dio el milagro y sobre todo entra la prudencia entre los políticos y como debe ser siempre en el servicio público en donde sin distinción de colores se atienden las problemáticas de forma conjunta.
La reunión de ambos funcionarios públicos son buenos augurios porque en la política siempre debe prevalecer el dialogo y el entendimiento.
Ante el grave problema de que se dejó de prestar el servicio público de recolección de basura en el ayuntamiento de Xalapa y con serias afectaciones a la población de la capital del estado, comenzaron las protestas de todos lados, de los trabajadores de la limpia pública, de la población y hasta de quienes solicitaron la renuncia del alcalde Hipolitico Rodríguez.
Y como se ha dicho siempre, la cortesía hasta en la guerra, por eso la reunión del gobernador del estado y el alcalde de la ciudad de Xalapa, ayuda a suavizar las tensas relaciones con el futuro presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, al que nadie le gana en tozudez.
Por eso, ya es tiempo de que se olviden los revanchismos y vendettas de las pasadas campañas políticas que llegaron a un punto extremo de fricción, pero todo debe quedar en el pasado y los políticos a hacer política como debe ser en beneficio de los gobernados, que no deben sufrir de las consecuencias de las diferencias que dan en el terreno político.
Un empate y ojala, desde ahora la ciudad de Xalapa, como la capital de la entidad más politizada del país, encuentre el punto clave para que se desarrollen todos los programas a una ciudad que se ve en el contexto internacional por su importancia cultural y educativa, además sede del poder estatal.
Las tensiones se van reduciendo y ahora de aquí siguen otros pasos importantes para los acuerdos políticos y sin siglas, todo en beneficio de la ciudadanía. Así las cosas.