Comerciantes bloquean calles por disputa de locales en Xalapa
POZA RICA, Ver., 13 de agosto de 2026.- Los altos costos de la energía eléctrica han puesto en jaque a los prestadores de servicios turísticos del puerto de Tuxpan, y varios de los establecimientos corren el riesgo de cerrar sus actividades después de que no han logrado la recuperación económica deseada tras la inundación registrada el 10 de octubre de 2025 en la región norte del estado.
Iván Argenis Gutiérrez Becerra, presidente del Consejo de Prestadores de Servicios Turísticos de Tuxpan, recordó que todas las actividades económicas se vieron afectadas tras la presencia de la inundación, y tocó uno de los aspectos económicos más importantes para el puerto, que es el ramo turístico.
Es por ello que a 10 meses de registrado el evento, prevalecen los esfuerzos por recuperar infraestructura turística que se vio afectada en hoteles y restaurantes del puerto, y derivado de los cobros de energía eléctrica aplicados por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) muchos de ellos hoy corren el riesgo de cerrar sus actividades.
Destaca que algunos hoteles y negocios les llegó la inundación hasta 3 metros de altura, y en su proceso de recuperación se ha visto afectada la cadena de comercio. En ese sentido advirtió, “si nuestras empresas cierran, se afecta al municipio”, por lo que respaldó la petición expresada por empresarios del norte del estado en el sentido de condonar los cobros eléctricos excesivos.
Señala que, además, los negocios no han podido recuperar el nivel de afluencia turístico que tenían antes de la inundación, por lo que hoy, en un periodo bueno, se llegan a reportar ocupaciones del 60 por ciento, lo que no abona a la buena economía de los negocios.
A lo anterior se suman los cobros excesivos de energía eléctrica, que en algunos casos pueden ir de 60 mil pesos hasta los 600 mil, dependiendo del tamaño del inmueble en cuestión.
Señaló que los empresarios del ramo turístico se encuentran preocupados por invertir en su infraestructura para el restablecimiento de sus negocios, además de mantener sus nóminas; algunos tardaron hasta dos meses en abrir actividades después del siniestro, lo que complicó el restablecimiento de la economía en el puerto, que hoy requiere de apoyo.