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CÓRDOBA, Ver., 1 de noviembre de 2025.- La tranquilidad del cementerio es única, la acompaña el sol del atardecer, solo se escucha el viento como si susurrara algo en nuestros oídos, caminamos entre las tumbas como lo hacen aquellos que han vivido y sostenido a sus familias del trabajo de limpiador de sepulcros.
Tal es el caso del señor Tomás, quien relata que desde hace 30 años ha caminado entre tumbas limpiando y cuidando de los que se han ido, cuyas sepulturas lucen con flores frescas y otras mas llenas de maleza. Sus relatos nos deja ver que la muerte es parte de la vida.
En su relato expresa que en el panteón de Córdoba, es ajeno a historias paranormales, sin embargo cada tumba es una historia. Don Tomás asegura que el panteón municipal ya esta seguro contrario a otros años, cuando acudian personas a depositar y enterrar a un costado de las tumbas los llamados trabajos "negros", los cuales los mismos cuidadores los retiran por respeto a los difuntos y los deudos.
El cementerio municipal como otros muchos, son un universo de historias;, el sol intenso nos hace apreciar cada sepultura, al mismo tiempo nos hace reflexionar sobre la vida, cada respiro nos hace apreciarla mas.
Don Tomás nos guia y nos muestra algunas singulares con leyendas lápidarias de historias y recuerdos como el llamado El Niño de las Suertes, cuya tumba ha llamado la atención de propios y extraños.
Luis Alberto Guizar Caballero, un pequeño que nació en 1982 y dejó este mundo a los dos años de edad, por causas naturales.
Su sepultura luce con un monumento de un pequeño con un perrito a un lado; su rostro infantil refleja tristeza, quiza eso es lo que ha llamado la atención de cientos de visitantes.
Don Tomás nos cuenta que no hay nada paranormal pero en el imaginario colectivo, se ha formado una leyenda en memoria del pequeño Alberto a quien llaman El Niño de las Suertes, dejándole muchas veces monedas y juguetes, lo cual es visto por los limpiadores de tumbas ya como algo normal, pues aseguran que hay personas que dicen que el monumento abre los ojos, lo cual dijo "no podemos afirmar eso, no hemos visto nada pero todo es respetable".
Lo cierto es que el llamado Niño de las Suertes, ha llamado la atención se los medios de comunicación nacionales, a quienes don Tomás les narra la misna historia. Al mismo tiempo nos muestra como se ha conservado el pequeño monumento colocado desde hace 40 años.
La intensidad del sol desciende, y al igual qué don Tomás continuamos caminando ehtre tumbas, hasta la salida despidiendo a limpiador de sepulcros, quien se queda cuidando a los que se fueron, pero también de los que siguen viviendo.




