Trump reconoce avances de México contra narcotráfico, pero exige más
CIUDAD DE MÉXICO, 8 de marzo de 2026.- La plancha del Zócalo capitalino por unas horas dejará de ser gris. Poco a poco, el asfalto se ha transformado en un vasto lienzo violeta con la llegada de los primeros contingentes de mujeres que, tras partir de diversos puntos del Paseo de la Reforma, finalmente desembocan en el corazón del país.
Lo que comenzó como una movilización integrada por distintos continentes se ha convertido en un rugido ensordecedor que rechaza el acoso y la violencia machista, entre consignas de justicia por todos los casos de feminicidios que no ha sido resueltos y contenidos.
La columna de mujeres es incesante. El flujo principal avanza con paso firme por la calle de 5 de Mayo, una arteria que hoy funciona como el cauce de un río humano. Entre pancartas, bengalas de humo morado y el rítmico sonar de las batucadas, miles de rostros —desde niñas hasta abuelas— reclaman su derecho a caminar sin miedo.




