EL PEOR DAÑO DE LA PANDEMIA

Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) la pandemia del COVID-19 ha ocasionado que la pobreza alcance a 22 millones de nuevos pobres en América Latina.

La crisis provocada por la pandemia ha repercutido en los trabajadores informales y las mujeres, y a futuro se reducirán las oportunidades laborales para las personas mayores.

Ha crecido la desigualdad étnica y racial, mientras que la discapacidad y la situación migratoria se incrementan.

Actualmente hay 209 millones de personas en pobreza en AL, de los cuales 78 millones están en pobreza extrema, lo que representa un aumento de 8 millones más que en el 2019. Y peligrosamente cerca de 59 millones de personas que en el 2019 eran del estrato medio, ahora están en un proceso de movilidad económica descendente.

LA CRISIS LABORAL EN MÉXICO

En el caso de México, los niveles de pobreza alcanzan ya al 50.6 por ciento de la población y el nivel de pobreza extrema es de 18.3 por ciento, según datos de la CEPAL.

Las pérdidas de los empleos se dieron especialmente en el sector informal, principalmente entre mujeres y jóvenes.

Las empresas se han visto en la penosa necesidad de reducir su plantilla laboral, dejando la puerta abierta para que sus empleados salgan en busca de otras oportunidades, aun cuando saben que les será muy complicado conseguir un nuevo empleo.

La pobreza ha orillado a la población contagiada a descuidar su salud, por la falta de dinero para comprar los medicamentos recetados o bien han tenido que comprar medicamentos de baja calidad, lo que en muchas ocasiones les provoca la muerte.

Asimismo, las personas que han logrado superar la enfermedad y que lograron recuperarse no saben cuáles serán los efectos que tendrán a largo plazo, por lo que siguen en riesgo latente.

Entre los males que está dejando la pandemia está la crisis en el aprendizaje, por el cierre prolongado de las escuelas, lo que podría ocasionar una catástrofe generacional y una crisis en el aprendizaje, desembocando en un abandono escolar.

De manera que la crisis laboral está incrementando la pobreza y la lentitud en la aplicación de las vacunas ha impedido que se reactive la economía. Impulsar la aplicación de las vacunas, vendría a ser el mejor antídoto para evitar que la pobreza se siga extendiendo, sobre todo en México, donde el desempleo es el mayor daño causado por el COVID-19,