Indicador político
La trascendencia de las medidas dolorosas pero necesarias en la ciudad de Boca del Río, son parte de las acciones del reordenamiento urbano, solicitado por los mismos vecinos.
Avances significativos en los pasos para cambiar lo que está por encima del ser humano y afecta a todos.
Banquetas que se han comenzado a liberar de los comercios y talleres mecánicos.
Reubicación de los carros maceta que son focos de acumulación de basura y fauna nociva.
Liberación de la vía pública de los puestos ambulantes de comida y de todo tipo de actividades, sin medidas higiénicas, ni la existencia de baños sanitarios.
Terrenos baldíos abandonados con la generación de problemas a los vecinos.
Accesos a las rampas de minusválidos siempre libres para el paso de personas con sillas de ruedas y andaderas.
Fin a los obstáculos que afectan a la circulación vial, sin control de las personas que ponen las cubetas con concreto para evitar el estacionamiento libremente en el arroyo vehicular.
Negocios y comercios debidamente registrados con aval de la protección civil para el cuidado de la seguridad de la población.
Respeto a los lugares en donde existe disco de no estacionarse y los conductores, optan por la salida fácil, no poner el vehículo en un lugar adecuado.
Siempre la falta administrativa de tránsito se da por la negligencia de los conductores de no respetar los señalamientos.
El fin de las rodadas de motociclistas y los arrancones en el bulevar Manuel Avila Camacho.
Construir con permiso y cumplir con las medidas de protección del drenaje pluvial, y no hacer mezcla en las calles y banquetas.
Las empresas de cable y telefonía, han sido obligadas a retirar los materiales en desuso de los postes de luz y arbotantes de alumbrado público.
Muchas situaciones que se van resolviendo poco a poco, siempre para favorecer al ser humano por encima de la máquina y del fin comercial que no respeta leyes y reglamentos.
Ahora falta, que los parabuses den paso en las banquetas a los transeúntes y a minusvalidos, que por la invasión de sus escaparates comerciales no dejan paso libre a las personas.
Ya con nueve meses de actividad diaria y continua en la administración municipal de la alcaldesa Maryjose Gamboa, Boca del Río, avanza en el ordenamiento urbano, siempre doloroso, pero necesario para la convivencia de los seres humanos.
Aquí, falta y poco a poco el diálogo con las cámaras de comercio, construcción y hoteles, con sindicatos de la construcción, y con los organismos que deben orientar a sus agremiados a cumplir con las disposiciones legales para no afectar o poner en peligro a la colectividad.
Y es que, hay quién puede creer que puede tener un león o un tigre de mascota en sus casas y ocurre siempre el descuido de que el animal escapa y lo hace porque es su naturaleza.
Los seres humanos se rigen por normas que constituyen el derecho, de obligaciones y deberes para unos y otros.
La selva de asfalto debe controlarse, cuidarse y proteger a la población y a todos los seres vivos, e los que se incluye árboles y vegetación.
El reconocimiento a la alcaldesa Maryjose Gamboa, de parte de la gente ha sido positivo y generalizado.
El orden es doloroso, pero necesario, ruido, fiestas en la vía pública, cierre de calles y puentes por protestas, acá no se han permitido.
La gente ya puede dormir, descansar, salir al trabajo o tomar un día de asueto en paz.
Maryjose Gamboa, como presidenta municipal de Boca del Río, asume un rol serio y necesario, la verdadera representación social, que exige a todos el cumplimiento de la ley de forma pareja y se mejora el vivir en comunidad.
Andale. Así las cosas.