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NAOLINCO, Ver., 9 de octubre de 2026.— La tradición agrícola de San Pablo Coapan continúa presente en el trabajo de Régulo, campesino que desde hace más de dos décadas se dedica al cultivo de flores como el cempasúchil y el girasol, una actividad que aprendió de su familia y que mantiene vigente con el paso de los años.
Con la llegada de octubre, los campos de esta comunidad, perteneciente al municipio de Naolinco, comienzan a teñirse de naranja con la flor de cempasúchil, cuya demanda aumenta ante la proximidad del Día de Muertos. Para los productores locales, esta temporada representa uno de los periodos más importantes del año, cuando el trabajo de varios meses se refleja en la cosecha que será destinada a la venta.
Detrás de cada flor hay jornadas dedicadas a la siembra, el cuidado de las plantas y la preparación de los terrenos. Este año, las condiciones climáticas adversas y las sequías registradas en distintas zonas de Veracruz representaron dificultades para las actividades del campo; pese a ello, los campesinos de la localidad lograron obtener producción para llevarla al mercado.
En las parcelas de San Pablo Coapan también se cultiva girasol, una flor que destaca por sus pétalos amarillos y que complementa la producción de la comunidad. Ambas especies forman parte de las labores agrícolas que sostienen las familias dedicadas al campo y que, durante esta época, convierten los terrenos en espacios llenos de color.
Una vez cortadas, las flores son trasladadas para su comercialización en distintos puntos de la región, donde son adquiridas para adornar viviendas, altares, ofrendas y panteones. En el caso del cempasúchil, su presencia es característica de las celebraciones del Día de Muertos, pues acompaña las costumbres con las que las familias mexicanas recuerdan a sus seres queridos.
Para Régulo, continuar con esta actividad significa mantener una labor que forma parte de su historia familiar y de la vida cotidiana de San Pablo Coapan. A más de 20 años de dedicarse al cultivo de flores, su trabajo se suma al de otros campesinos que cada temporada preparan sus tierras para abastecer la demanda y conservar una tradición vinculada tanto con la agricultura como con las costumbres de la región.




