Que se vaya Taddei
En el mérito de no pasa nada, la presidenta consejera del INE, Guadalupe Taddei Zavala, carga culpas ajenas, y se evidenció que el organismo electoral no pudo escapar al síndrome de corrupción que afecta a algunas instituciones , y de lo que está impregnado el ambiente como un riesgo a un contagio generalizado.
Y es que todo el INE, está regido por la partidocracia con fines acomodaticios de los acuerdos perversos de llevar los negocios en lo oscurito y en lo obvio de los malos manejos y que del estigma de que todo es culpa de la prensa incómoda.
Y de pena ajena, que en pleno proceso electoral, le cayeron en la maroma a la presidenta del INE, que por supuesto, son negocios de los que manejan los hilos y hacen los enjuagues para encontrar el evidente jugoso beneficio económico de los que andan en la jauría de la chuleta que pretenden guardar para cuando venga el frío invernal de la caída del teatro construido sobre la inoperancia y de los malos manejos que ya no pueden controlar.
Al INE le detectaron a un chofer empleado del organismo como representante de una empresa proveedores de materiales electorales: “mamá soy Paquito, ya no haré travesuras”.
Los tiempos cambian y ojalá se entienda que la democracia más cara del mundo es la mexicana, no les alcanza ningún presupuesto con altos sueldos para los funcionarios de una élite dorada que viven como jeques árabes.
Mientras, a los que construyen la elección, son del pueblo que recibe mala paga y carente de prestaciones, como siempre los sueldos, suelditos y sueldotes de unos y otros.
A doña Guadalupe Taddei, se le cayó la cara de vergüenza con una conferencia de prensa a modo que la obligaron a salir a dar la cara por todos los corruptos enquistados en un INE que ya falló en credibilidad y transparencia.
Y es que les duró poco la fiesta de la transformación, que ya evidencia que no está operando en la legalidad y la autonomía, que tanto se predica y se pregona en el desierto, que en pocas palabras se les cayó el teatro en plena función.
“Houston tenemos un problema”. Lo de siempre, no pasa nada. Sigan volando hasta que se les acabe el combustible. Andale. Así las cosas.




