La propuesta impositiva a la cerveza y licores para 2027
El grado de desesperación de la ultraderecha mexicana, es de tal magnitud que utilizan a Vicente Fox, el emisario del mal, que enloquecido asume un liderazgo fallido, sin poder de convocatoria, ante una oposición desperdigada y ausente.
Todo a pesar de las circunstancias, de los excesos en Morena y la 4T, de que el país no tiene un rumbo definido en las mediciones para las elecciones del domingo 6 de junio del 2027.
Las presiones de Estados Unidos, desactiva a los aliados morenistas y del PRI, del bajo mundo y ahora todos los partidos políticos por primera vez, estarán en el mismo rasero de una democracia que es como la justicia, ciega y hasta muda.
La débil oposición partidista hace su lucha y tratará de aprovechar las oportunidades de una elección que tiende ya a poner la balanza de la democracia en equilibrio, por fin de los pesos y contrapesos.
La injerencia abierta de las huestes de Trump, que buscan una rendija para meterse, pero la historia es firme ante la terca memoria acá no se olvida con el “masiosare” en la boca por las agresiones del vecino incómodo, empeñado en tirar la basura al terreno “amigo”.
Las presiones evidentes abiertas y despiadadas en contra de la raza de bronce, que no se estudia su historia y no se reconoce al paso del tiempo, de una población solidaria y trabajadora, pero también guerrera de toda la vida, por la raza origen que poblaron estás tierras por el estrecho de Bering y que hay una descendencia de Gengis Kan y de los europeos en una fusión con los pueblos originales de estas tierras de sabios y expertos en la salud ancestral.
Se trata de una raza guerrera, que ha sido sumisa y solidaria con el vecino en las etapas bélicas en la Segunda Guerra Mundial, ofreciendo petróleo, y toda la ayuda para llevar a la victoria a los Aliados, que ya olvidaron el apoyo mexicano que se dio con todo.
Las acciones de discriminación de los vecinos con la gente latina, pero más con los que han sido como hermanos, olvidan y ahora ofenden a sus aliados de siempre, los que están en la primera línea dispuestos a ofrendar vidas con una cualidad de estos lares de nunca esperar nada a cambio.
En todo, se da el principio de que no hay mal que dure cien años, y en una democracia como la mexicana madura y experimentada, los acomodos son la esperanza de que retorne la sensatez y la prudencia al sentido común de la vida política nacional.
El cincuenta y cincuenta, caerá de nuevo porque el capital político lo pierden poco a poco ante el obcecado Tlatoani, que trae al manual bajo el brazo con las partituras y no siguieron la tonada.
La gente resiste todo, pero al parecer el hartazgo regresa, tanto así que Fox, bastón en la diestra y la mano lista para cobrar favores, intenta lo imposible unirse allá con otro demonio como Alito, en el Inframundo descrito por Dante Alighieri en su Divina Comedia. En donde aparece también el Dante veracruzano, que no tiene “llenadera”.
Oposición y partido en el poder tendrán que entrar en una nueva era, se respetan, se ponen de acuerdo en la democracia, o el vecino entrará al “garage”, al río revuelto.
La historia de aquellos que añoran una botella de vidrio de refresco, y la diferencia de acá la cultura milenaria con su raza de bronce, que no se aprende a respetar ni por propios y extraños, con el cuento de nunca acabar.
Y por cierto, al veracruzano, Miguel Angel Yunes Linares, que debe muchas afrentas por todos lados, le pusieron el cascabel al gato, y un osado de la raza de bronce, lo increpó en un aeropuerto y a punto de zapatería al de los pantalones de mezclilla ajustados y vestimenta juvenil, dispuesto al regreso de los tiempos del “Kid Yunes” el regreso, que no acepta que ya se terminaron los años de gloria, y se expone a formar parte del club de los olvidados, que aprenden rápido a no salir de las madrigueras, y como dicen en el rancho, a qué tienen que salir al camino, y exponerse al escarnio público. Andale. Así las cosas.




