Repechaje
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El día 15 de septiembre vimos mucha euforia entre la gente, en las calles, en las tiendas y en lugares de trabajo y de recreo. Mucha exacerbación se notaba en un día tan especial como si en este momento, con tantos vaivenes en el mundo, la gente se apegara a lo más suyo y pusiera en el nivel que precisa el origen que nos creó como país. El Grito por lo tanto no es solo un recuerdo, es un episodio de vida, de nuestra propia vida, porque a partir de él tuvimos la fortaleza de aferrarnos a un suelo nuestro y un país. Repetido 216 veces, en las noches de los estados mexicanos, el Grito no solo es un recuerdo histórico fundamental para nosotros; fue el inicio de nuestra libertad que en este momento debemos defender contra toda agresión ¡Viva el día 16 de septiembre, en cuya madrugada, ese Grito se configuró!.
NUESTRO CONCEPTO PATRIA, SURGIÓ DE UN CURA. HOY, EN UN PAÍS LAICO Volvemos a aquel recuerdo del Padre de la Patria, y como fue exhibido por sus asesinos y colocada su cabeza públicamente. Casi diez meses después de su grito en Dolores, Miguel Hidalgo murió de frente, sentado en un banquillo. Los realistas asesinaron a un hombre que había nacido hace 273 años (8 de mayo 1753) y cuya concepción de Patria está vinculada a él íntimamente y al país que se pertenece. Quien la traiciona, es un traidor. Lo extraordinario es que al cura guanajuatense lo tildaron de traidor para asesinarlo aquel 30 de julio de 1811. Lo singular es que la Patria propiamente dicha no existía en aquellas tierras en ese momento y la pleitesía se le rendía a un rey extranjero que daba órdenes desde otro continente. Hidalgo y los independentistas que lo acompañaron y que también fueron acusados de traidores, habían nacido en nuestras tierras, eran por ello, hijos de un suelo intervenido por un país lejano, al cual no tenían por qué considerar propio. Aunque tuvieran orígenes españoles. La patria mexicana propiamente dicha se inició con Miguel Hidalgo por eso él es considerado el Padre de la Patria. La historia que inventaron sus asesinos, los realistas, para ejecutar en Chihuahua a Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Jiménez por considerarlos traidores, no se referían a la tierra original sino a lo que ellos llamaban Nueva España dependiente del rey español. Lo que es peor, porque era nuestra propia tierra. Los tres últimos fueron asesinados el 26 de julio de espaldas como los españoles, invasores ellos, mataban a los que consideraban traidores. Pero Hidalgo se negó y conmovido su verdugo, le permitió que muriera de frente, sentado en un banquillo. El 30 de julio.
EL PARRICIDIO, TAN GRAVE COMO LA TRAICIÓN A LA PATRIA
A partir de aquel cura que nos liberó, la palabra Patria empezó a figurar en nuestras vidas. Pero la palabra Patria es un término ambivalente. Recoge el nombre patriarcal pero ¡es femenina! Es la madre patria. Es curiosa esa concepción gramatical y lingüística, en tiempos remotos porque la palabra ya venía, dentro de la prevalencia del ser humano. Los códigos penales al definir los crímenes, consideran el parricidio al mismo nivel que la traición a la patria, porque lo que está en juego es una traición a quienes son el origen. El parricidio incluye desde luego a la madre. Los tipos que definen el parricidio, son aparte de los ascendientes, los descendientes en orden directa. Se incluye a los esposos. En México a diferencia de Estados Unidos donde se aplica la pena de muerte, en algunos estados el infanticidio tiene menos penalidad porque se parte de que es la madre la que da la vida. No se justifica pero hay una consideración de los legisladores.
MI RECUERDO ALEGRE A DON MIGUEL, ANTE TANTOS Y ENTUSIASTAS GRITOS
Y en el momento en que una vez don Miguel aparece en nuestras vidas, aunque de hecho siempre esté presente, lo saco a relucir en sus historias reales de ser humano ¿Quien lo creería don Miguel?, usted tan serio, tan profundo, tan lleno de generosidad, ¡era de Pénjamo! Y en su alegre juventud se solazaba con las bellas guanajuatenses
Voy voy pos ora,
pos mire señora,
yo soy de Pénjamo.
Lo habrá notado
por lo atravesado
que somos de allá.
Y llevado por su humanismo, se enriqueció de la alegría de aquel hermoso pueblo que encunaba sus ideales. No era, igual que don José María Morelos, parco en amores. Cosa que molestaba a los hipócritas de los conventos y al pasar por Jaral de Berrio como se llamaba entonces, arrullaba en sus brazos a las más lindas del pueblo, Yo entrevisté en Dolores Hidalgo a fines de los 80 del siglo pasado, a una de sus bisnietas y la verdad es que ¡era igualita a usted! Se ve que usted probó las alegrías de la vida.
Soy de Pénjamo, soy de Pénjamo.
Si un hombre por una pérfida
se mata con otro prójimo,
si es decidido y muy atrevido
también es de allá.
Pero de pronto su corazón se enternecía al ver las miserias de aquellos pueblos, la dominación, la extracción cotidiana de recursos de allende el mar. Y un día, ya entregado a su dios en quien creía, tomó el estandarte de una mujer morena y en un amanecer llamó a la Independencia. Hoy tenemos que defender lo que usted nos dio a costa de su vida. Pénjamo está orgulloso de usted como lo estamos todos los mexicanos. En sus 273 años, donde quiera que esté se debe haber unido al Grito, que el pueblo dio en su recuerdo. Por ello hay que brindar este día:
Que me sirvan las otras por Pénjamo.
Soy de Pénjamo, soy de Pénjamo
Que me sirvan las otras por Pénjamo
Por mi Pénjamo voy a brindar.




