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El efecto Andy: sin culpa alguna
Coahuila no es ningún laboratorio electoral, sólo el reflejo de una realidad política de ir contra la corriente como un efecto natural de respuesta a la presencia en aquél territorio de Andrés Manuel López Beltrán “Andy”, no debe cargar con ninguna culpa de la operación política electoral de otros.
Y con eso queda claro que a los coahuilenses, les molestó la presencia del hijo de AMLO, que por cierto no tiene la culpa de heredar las broncas de los enemigos y adversarios de su papá con Alejandro Moreno.
Por eso, es que aclarando amanece, en Coahuila, se dio una elección entre el presente morenista y el pasado priísta.
Aquí, se registró la llegada de un tanque de oxígeno para el PRI de Alito, que se cree el mesiánico de enfrente y que sigue de dirigente de un partido político agonizante y que no acaba de fenecer por los errores del exceso de confianza de los “ideólogos” del morenismo, que no acaban de aprender y de construir un manual de política diferente al espejo en el que todos los días se ven.
En la elección del domingo en Coahuila también quedó la evidencia de que los otros partidos políticos se quedaron fuera de una disputa “personal” de un duelo de pistoleros como en el antiguo oeste de las novelas de Marcial Lafuente Estefanía.
El duelo de AMLO y de Alito, en donde el tabasqueño quedó herido, pero seguramente va por la revancha.
Los partidos políticos que desaparecieron del mapa electoral en aquella entidad, es un reflejo real de la actividad política desvinculada de una auténtica operación sesgada y que debe procurar ofrecer algo para los electores.
“Mira quién habla”, Morena y su dirigente nacional, Ariadna Montiel, simplemente pagaron la novatada de no conocer el terreno, como marca el manual de estrategia elemental en “El Arte de la Guerra” de Sun Tzu.
Y el dicho de una elección de Estado y la compra de votos, fue la salida fácil a la crónica de una derrota anunciada que no deben cargar a Andrés Manuel López Beltrán.
Por eso, la disputa de Morena y PRI, en Coahuila, fueron parte de un pleito añejo y las cenizas encendieron un fuego que supuestamente da vida efímera al priismo que regresa a la auténtica lucha electoral, pero sin futuro.
¿Cuál es el rumbo a seguir de Morena?
Quitar el sello de marca AMLO, en primer lugar.
Que ya no aparezca en el escenario político y que se mantenga callado y alejado para que Morena, pueda resurgir con luz propia y como un auténtico partido popular.
También, que se tenga presente que en Tabasco, existe un clima peligroso Anti-AMLO y Anti-Adán, y por lo mismo a su vástago lo mandan realmente a una prueba difícil en un terreno pantanoso, que pone en riesgo el éxito del gobernador Javier May, que ya dio un nuevo rumbo positivo al estado, y que no debe estar sometido a una prueba innecesaria del estilo de lo que dice la canción de Juan Gabriel, “pero que necesidad, para que tanto problema”.
El escenario de Andy, es un recuerdo de aquella entrevista de Adela Micha con Felipe Calderón, al que le dijo: eres como ese florerito al que no sabes dónde poner”.
Andrés Manuel López Beltrán, está cumpliendo una labor personal y auténtica, pero el Andrés Manuel López Obrador, es el original y la diferencia abismal entre quién se hizo en batalla tras batalla en toda una guerra, quemando las suelas de muchos pares de zapatos y recorriendo el país muchas veces, en otros tiempos.
Los zapatos de AMLO son muy grandes, por eso no hay que mandar a la guerra a Andrés Manuel López Beltrán, cuando hay otras formas de estar en la política, lo ideal sería nombrarlo embajador, y esperar a que pase la tormenta “Trump”.
Los tiempos de la política, no están para experimentos.
Muchos casos se pueden nombrar, pero ahí se recuerda el de Fidel con Javier, y muchos más, es una lotería en donde se gana y se pierde para darle un nombre a la fortuna o la derrota.
Un caso irreal, el éxito de José Murat con su hijo en Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa en donde si se pudo ser gobernador.
Y en Veracruz, retorna Fidel Herrera Beltrán (+) con su hijo Javier Herrera Borunda, seguramente la mejor salida para el 2030 de Morena y sus aliados para la entidad más politizada del país, frente a Héctor Yunes Landa con partido nuevo; MC sin candidato aún y el PAN, reposicionando fuerte con la alcaldesa boqueña, Maryjose Gamboa. Y los Morenos sin descartar a la alcaldesa porteña, Rosa María Hernández Espejo.
Y aquí, no hay bola de cristal, ni buenos deseos o buenas intenciones, porque la actividad política es de realidad y de resultados.
La política, ya no es un campo de laboratorio de prueba y de error. Andale. Así las cosas.




