La propuesta impositiva a la cerveza y licores para 2027
La sacudida de conciencias provocada por los jóvenes de la Generación Z a todo el país, ha sido una voz de alarma para el gobierno federal que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum, y que minimiza en principio el poder de convocatoria de respuesta a la marcha del 15 de noviembre.
El clamor en el país desde los jóvenes, productores agrícolas, empresarios, transportistas, trabajadores del campo y de todos los sectores sociales, coincide en uno sólo, el de la seguridad.
Las alertas se encienden, cuando la interlocución con la secretaría de gobernación, que encabeza Rosa Ícela Rodríguez, da argumentos que no convencen con respuestas en un mismo sentido, según su punto de vista y apreciación, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, se encuentra bajo ataque de la ideología política de todas las organizaciones que se manifiestan en un mismo sentido de falta de atención a los problemas que enfrentan para trabajar el campo, el peligro por inseguridad de la transportación de mercancías por las carreteras y de todos que protestan por la incertidumbre generada por la falta de atención con precisión a las múltiples demandas coincidentes, ante la falta de apoyos para los productores del campo y todo lo que en el día a día se muestra como una situación compleja.
El diputado Ricardo Monreal, presidente de la Jucopo de Morena en la Cámara de Diputados, ha salido a dar la cara por su cuenta y sus respuestas humanistas son sólidas y apegadas a la realidad de los manifestantes, y que dice respetar el sentir de la secretaria de gobernación, pero apunta a dar una reacción de reconocimiento de que las muchas demandas de los protagonistas, no tienen un sentido de relación con los partidos políticos opositores.
Porque, se trata de argumentos que se deben escuchar primero y después explicar las causas y el fondo de tantas protestas que afectan a la vida nacional y no están dirigidas en contra del gobierno, sino que razonablemente, se piden respuestas y soluciones a las problemáticas que es cierto se han acumulado desde el pasado, pero también son parte de lo que se debe atender por el gobierno actual.
El zacatecano Ricardo Monreal, es de los pocos funcionarios morenistas que se mantienen firmes con el partido fundado por Andrés Manuel López Obrador, y por lo mismo se ha convertido en un referente importante para apoyar a la presidenta Claudia Sheinbaum, como un gran concertador de acuerdos que por lo mismo, se percibe que de un momento a otro, estará llamado al desempeño de tareas de mayor responsabilidad que contribuyan con su experiencia a recuperar la confianza y aceptación en favor de la mandataria mexicana, que resuelve de bote pronto los diversos problemas generados desde el exterior y los propios que se juntaron con los que han surgido de los primeros años del nuevo partido en el poder.
Y en otro asunto, otra de Gerardo Fernández Noroña, ahora en el Día por la No Violencia en Contra de las Mujeres, se lanzó en agria y desproporcionada critica de la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, viuda de Carlos Manzo.
Sin recato y sin pudor alguno, Noroña, desprestigiado, ausente y altanero, se enganchó en sus siempre fallida percepción de la política y se mete al tema de Michoacán, con lo que quedó raspado y ya sin rating de un nulo poder de convocatoria con la prensa que ya no le da cobertura a sus sandeces.
Que alguien le diga a Noroña, que se mantenga callado algunos meses por el daño extremo que provoca a Morena, a la 4T y a la propia presidenta Claudia Sheinbaum.
La realidad es que la ambición del advenedizo y oportunista Noroña, debe dejar de meterse a las controversias políticas para ganar la nota y los reflectores, porque ya no le sirven como estrategia.
“Nollona”, también ahora debe cambiar de asesor de comunicación política, porque su discurso ofensivo, ya le han reducido hasta de seguidores en sus redes sociales, y todo por culpa de andar de zalamero y busca pleitos con las mujeres como Grecia Quiroz, que viviendo su duelo, sí su luto por el asesinato de su esposo Carlos Manzo, el famoso “Changoleón”, ya millonario y engreído, se le potenció lo déspota y bueno para enfrentar mujeres, y precisamente en los tiempos de las mujeres, se ganó el título del misógino del año.
Y es que los que antes protestaban por todo, hacían berrinches y se tiraban al suelo, ocupaban las calles y montaban sus carpas en el zócalo, ahora que son gobierno ya no les gustan las protestas y hasta son dueños de la patente de la verdad.
Por lo pronto, el revés para Gerardo Fernández Noroña, se lo dio la presidenta Claudia Sheinbaum, al pedir respeto para Grecia Quiroz. Orale.
En otro circuito de la Morena Veracruzana, a la fiscal del estado, Verónica Hernández Giadans, a la mala le quitan el cargo como si se tratara de que su labor no le gusta a los del poder en turno, y más bien es que en política, hay quienes quieren controlar el aire, el agua y todos los elementos, y en la realidad eso es imposible.
La realidad es que se pierde la autonomía de la designación del fiscal del estado.
Los que se embriagan de poder, es que disfrutan de ser dueños de vidas y bienes de los demás, hasta de dominar la mente de las personas y ofrecerles temor a mares, y al final para que el karma haga lo propio. Cuidado o mejor ¡Aguas! Diría el famoso ingeniero Luis Martínez Wolf, inolvidable por su voz de trueno y un serio analista político de la realidad como pocos.
Y un todo terreno, que con su mérito de Chef internacional, se daba gusto de preparar la mejor paella como un marinero de siete mares que disfrutaba compartir a sus amigos como un verdadero ritual.
Y hablando de amigos, siempre importantes en la vida, este día 27 de noviembre, don José Pablo Robles Martínez, estará de manteles largos para festejar un año más de vida con su familia, compañeros y amigos.
Aunque en la realidad su filosofía es del trabajo diario y dialogar con todos y puertas abiertas, siempre sin excepción. Andale. Así las cosas.




