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POZA RICA, Ver., 25 de octubre de 2025.- Jesús Marín Tello Rangel es un joven de 24 años de edad que sufre de Trastorno Genético de Crecimiento, cuya madre Inés Rangel Hernández, en silla de ruedas y ayudada por una persona, alcanzó a hablar con la Presidenta de la República Claudia Sheinbaum Pardo, en su visita a Poza Rica este jueves, para solicitarle apoyo para la realización de sus estudios, y con ello buscar mejorar su salud.
“Yo confío en usted Presidenta, y sé que ella va a hacer lo que ningún otros hicieron en años. Yo confío en usted Presidenta Claudia; estoy 100 por ciento orgulloso de ser de Poza Rica y sé que Poza Rica se va a levantar”, dijo el joven Jesús Marín, al enterarse de que la titular del ejecutivo atendió a su mamá, y se comprometió a ayudarlos.
La señora Inés Rangel Hernández, aprovechó la visita de la Presidenta Claudia Sheinbaum, quien acudió a la Plaza Cívica 18 de Marzo; cuando el convoy de unidades salía del espacio, la titular del ejecutivo descendió del vehículo en el que viajaba y se acercó a la señora Inés Rangel para platicar con ella, gesto que la madre de Jesús Marín, agradeció visiblemente conmovida.

La Presidenta de la república canalizó a la señora Inés con una asistente, para que le presentara sus datos, y después, la visitarán en su casa para atender su petición de apoyo a la salud de su hijo, Jesús Marín, a quien entre la comunidad pozarricense se le identifica como “Peluche”.
Más tarde la señora Inés Rangel, ante los medios de comunicación explicó que Jesús Marín Tello Rangel sufre de Trastorno Genético de Crecimiento, lo que, a sus 24 años de edad, le da la apariencia de un niño de aproximadamente 12 años, aunque de acuerdo con los dictámenes médicos también sufre de Diabetes mellitus Tipo II, Patología Hepática, discapacidad física interna, discapacidad auditiva y discapacidad psicomotora.
Pese a su condición de salud, tiene la confianza de que la mandataria nacional pueda ayudarlos a cumplir sus sueños, sobre todo su salud, aunque reconoce que, dentro de las principales necesidades, está la de una vivienda para su familia.
La señora Inés Rangel Hernández expresó su preocupación por la condición de salud de su hijo, y la propia, pues en lo personal tiene diagnóstico de pie diabético, de hecho, la acaban de operar y sufrió de amputación de dedos, por lo que le preocupa lo que en el futuro pueda suceder con su hijo, pues considera que en su condición de salud, “ya no le voy a servir”.





