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XALAPA, Ver., 17 de marzo de 2019.- El vocero de la Arquidiócesis de Xalapa, José Manuel Suazo Reyes, crítico la iniciativa de la diputada Mónica Robles Barajas para reformar 52 artículos del Código Civil de Veracruz, entre ellos incluir los matrimonios igualitarios, pues dijo que se busca imponer un caciquismo legislativo que provocaría el deterioro de la sociedad y de los valores.
A través del comunicado dominical, explicó que la desaprobación y rechazo de llamar matrimonio a esta unión civil no significa de ninguna manera discriminar a homosexuales, pues merecen todo su respeto, porque son personas, a aseguró que respetan las decisiones que tomen sobre sus vidas y les reiteró su aprecio.
«La Arquidiócesis de Xalapa, siendo consecuente con su naturaleza, misión y doctrina que procede de la Sagrada Escritura y de la tradición eclesiástica, enseña que el matrimonio sólo puede darse entre un hombre y una mujer. La historia y tradición de la humanidad nos enseña que el matrimonio es una institución natural, ya que no requirió de ningún Congreso, Senado o Suprema Corte para su existencia y tiene una naturaleza propia, finalidades específicas y propiedades esenciales».
En este sentido, dijo que una relación entre personas del mismo sexo, aunque sea reconocida civilmente, nunca podrá alcanzar la denominación de matrimonio, pues se trata únicamente de una relación socio-asistencial, sexual o meramente afectiva.
«Si la unión de dos hombres no puede procrear y de dos mujeres tampoco, estas uniones nunca podrán ser matrimonio por evidente imposibilidad física y biológica. La posesión de una matriz y la posibilidad de fecundarla, es pues la condicionante fundamental que se da para que pueda constituirse un verdadero matrimonio, desde el punto de vista físico, biológico y etimológico».
Por último, insistió en que de aprobarse esta iniciativa se estaría dando paso a un caciquismo legislativo, un cambio de paradigma que responde a una ideología, y lesionaría el concepto de familia y crearía malestar en la sociedad mexicana.
«El reconocimiento de esta unión civil como matrimonio va contra el bienestar público y contra el equilibrio y sano desarrollo de los niños. Quienes defienden esto o desean imponer el matrimonio entre personas del mismo sexo lo hacen por razones ideológicas de rechazo a la familia y no por razones científicas y ni siquiera de demanda social», concluyó.