Ninguna capacidad ni tecnología está por encima de la ley: Semar
CIUDAD DE MÉXICO, 22 de junio de 2026.- En eventos masivos como el futbol, la interacción de factores psicosociales, identidad social exacerbada y desinhibición por el consumo de sustancias como alcohol, junto con la adrenalina del entorno, intensifica la euforia y altera el comportamiento colectivo: podría detonar conductas agresivas ante cualquier percepción de amenaza hacia el equipo favorito o al honor grupal.
Angélica Larios Delgado, académica de la Facultad de Psicología, dijo que las actividades deportivas, en especial la Copa Mundial de la FIFA 2026, generan intensidad emocional al conectar con aspectos individuales y colectivos; por ejemplo, desde el sentido de identidad con el juego y el equipo hasta la sensación de logro.
Esta relación constituye el primer factor de riesgo para que las emociones escalen.
Aquellas que se comparten, puntualizó, generan una especie de redundancia y se potencian. Es un fenómeno transversal que cruza todas las esferas humanas, de lo individual y lo grupal, y más en eventos masivos de audiencia global.




