NAOLINCO, Ver., 6 de julio de 2020.- En la mente de Olga Morán había un largo futuro para su hija Reyna Isabel. No se logra siquiera imaginar el dolor de saber que acabaron de manera cruel, con la vida de su niña de solo 12 años de edad.

Quizá ese inmenso dolor de madre la lleva a pedir compasión en vez de justicia para su pequeña hija asesinada.

En su modesta casa, en el municipio de Naolinco a un lado del féretro blanco donde yace el cuerpo lastimado de la pequeña, está fotografía de la niña sonriente, la misma que se compartió cientos de veces en redes sociales para tratar de rescatar a Reyna.

Su madre, Olga Morán relató los hechos y dijo que Reyna salió de su casa con rumbo desconocido luego de haber sido contactada mediante redes sociales por un amigo.

Con una explicación ambigua, Reyna dijo a su madre que debía ausentarse un momento para atender un asunto, sin embargo ya no volvió a su casa.

“Yo estaba vendiendo pan en la esquina donde están las carpas, y de ahí ella me dijo que tenía que ir a descargar una página que según el muchacho este Jacobo le había mandado por el face, pero de ahí le agarro una desesperación y se fue, y me dijo en media hora regreso y ya no regresó”, comentó su madre.

Luego de varias horas sin volver, su familia emprendió una búsqueda con apoyo de la policía municipal de Naolinco.

Al día siguiente la hallaron sin vida en un camino de terracería a varias cuadras de sus casa.

La madre de Reyna señala a un menor de 15 años de edad como el responsable de la muerte de su hija, el o los victimarios la habrían degollado, además de que el cuerpo presentaba varias heridas con arma blanca.

“Ya la empecé a buscar como a las 5 de la tarde me fui mandé a mi esposo a que fuera a ver a los policías para que nos ayudaran a buscarla… dicen que le cortaron el cuello, y dicen que puñaladas por aquí se las dieron, yo le pido a ese padre que se compadezca de mí y que entienda que su hijo tiene que pagar por que él lo hizo, según tiene quince años… que no se quede esto así que me ayuden ellos y que me entiendan que él tiene que pagar”, expuso entre sollozos.

Reyna Isabel vendía el pan que elaboraban sus padres, en las calles de Naolinco para apoyar en la economía familiar, conocida en el pueblo como una niña alegre sin problemas emocionales, su madre asegura que desde que conoció al presunto responsable ella cambió su actitud.

Por lo pronto, la mamá de Reyna Isabel Márquez de 12 años de edad, pide que el presunto responsable de la muerte de su hija sea castigado.