
José Luis Enríquez Ambell/Café de mañana
Sin duda, los acontecimientos suscitados en el bloqueo efectuado en la carretera federal, Perote -Xalapa por pobladores que se consideran afectados con la falta del vital líquido del agua, en sus casas, tierras de cultivo y para los animales de corral de diferentes especies; ha sido un detonante que floreció ante la indiferencia de las autoridades encargadas de hacer justicia en sus demandas, se ve en videos que algunas personas se muestran agresivas o provocadoras, ante las tomas pudiera decirse que es incompresible la actitud de los reclamantes, sin embargo, quienes han sufrido la indiferencia de atención ante cualquier autoridad, sabe lo frustrante que es y la impotencia que se siente al no tener ninguna respuesta y solo obtener largas y largas.
En todo este movimiento pueden argumentarse muchas cosas, tintes políticos, reclamos injustos, manipulación del movimiento etc etc.
Lo que no es justificable de ninguna manera es mandar grupos de choque con la orden de disparar, puede parecer exagerado, pero la llegada de la fuerza civil en actitud retadora, con armas y macanas en ristre, tratando de ubicar y detener a algunas personas, hace recordar la persecución y masacre de estudiantes de 68.
Pueden argumentar que solo fueron dos muertos y uno que otro herido, sin embargo la orden después de disolver a la fuerza civil, hace suponer que los atropellos, intimidación y abusos de autoridad ya eran insostenibles, acción que se aplaude por quien haya influido para que el gobernador en funciones aún, tomara está desición que no tuvo el valor de hacer antes, esperemos que quien haya dado la orden de montar el operativo y de disparar, sea enjuiciado y procesado, igual quienes dispararon contra los indefensos civiles que solo portaban las armas de la irá, frustración y valentía para enfrentar al estado que nunca pudo resolverles sus demandas de justicia.
La neta del planeta.! Que poca madre si esto queda impune.