
El Plan México de la cuarta transformación
Guerra de lodo
En un escenario de lucha de todos contra todos se ha convertido la transición democrática en Veracruz. La alternancia no debería ser problema alguno en una sociedad democrática y civilizada, cosa que no ocurre en estas tierras a causa de nuestra clase política que está enfrascada en una guerra sin cuartel en donde como siempre, el pueblo veracruzano asiste como espectador pasivo y sin importancia para aquellos que todos los días, sin faltar uno, de uno u otro lado de la mesa atacan, descalifican, insultan y agreden.
Desde el pasado 5 de junio, Miguel Ángel Yunes Linares ha tomado por asalto a la opinión pública, externando de manera reiterada, hasta el cansancio y hartazgo, que meterá a la cárcel al titular del Ejecutivo y a todos aquellos, que dice, han defraudado la confianza ciudadana y han usado la administración pública como coto para sus intereses particulares.
El Gobierno del Estado por su parte recurre a fintas, estrategias y acciones que debiliten a su enemigo; se enfrascó en un absurdo desgaste mediático en donde involucró al Poder Legislativo buscando consolidar un blindaje legal que le permitiese cerrar su administración con tranquilidad, tratando de acotar las lides obsesivas de quién sucederá en el cargo a Javier Duarte.
Tal magnitud alcanzó el enfrentamiento que la federación tuvo que intervenir y parar el andamiaje legal que pretendían los gobernadores salientes de Veracruz, Quintana Roo y Chihuahua, lo que fue considerado un triunfo político para el PAN y sus gobernadores electos en estos estados.
Envalentonado tras la intervención federal, Yunes Linares arreció sus ataques contra sus enemigos políticos, exigiendo de entrada la renuncia de Javier Duarte, bajo su muy personal tesis de que no está en condiciones de seguir al frente del estado.
Fiel a su estilo estridente y agresivo, Yunes Linares arremetió contra la bancada priista del Congreso del Estado, amenazó a los diputados tricolores y sus aliados, con juicio político e inhabilitación si persistían en su apoyo al mandatario veracruzano; le anticipó que se enfrentarían al juicio sumario de la sociedad y que se atuvieran a las consecuencias de sus actos.
Sin diplomacia de ningún tipo, calificó de rémora y vergüenza política a Juan Nicolás Callejas, coordinador de la bancada priista, con quien por cierto unas horas antes había dialogado fraternalmente como lo muestra una gráfica circulada por su equipo de prensa, en donde aparecía abrazado y sonriente junto al llamado líder moral de SNTE en Veracruz.
Luego de su exabrupto, que reveló al verdadero Miguel Ángel Yunes Linares, los priistas reaccionaron y encabezados por el propio Callejas Arroyo salieron a reprender la intervención del panista en los asunto de un poder “si así actúa antes de tomar posesión, no queremos imaginarlo como Gobernador” expresaron los legisladores.
Mala copia de Hitler y de Victoriano Huerta, amén de engendro y tirano, fueron los adjetivos que le endosó el veterano líder priista al futuro gobernador de Veracruz.
Mientras todo eso sucede, los veracruzanos asisten atónitos a este escenario teatral y grotesco.
Muchos dirán tal vez, que la actitud de Yunes Linares responde al sentir ciudadano que condena al actual gobierno.
Expresarán que este gobierno quedó muy atrás frente a la expectativa que despertó hace seis años.
Nadie puede estar en desacuerdo que se sancione a quien haya incumplido con su deber, las autoridades correspondientes tienen la obligación de investigar y castigar en caso de que se confirmen situaciones irregulares.
Pero también nadie puede negar que los linchamientos sociales y mediáticos en nada abonan en la intención de construir un mejor estado; las obsesiones y venganzas no fortalecen a los estados democráticos.
Veracruz merece un buen gobierno; merece políticos dignos que busquen el beneficio de las mayorías y no la concretización de sueños de grandeza, o de vendettas personales.
Rumores
Circula la versión de que Amadeo Flores Espinosa ha presentado ya la renuncia al cargo de Presidente del PRI.
Se asegura que en los próximos días la PGR habrá de determinar lo conducente en torno a las denuncias iniciadas por los supuestos desvíos de recursos públicos a través de empresas fantasmas en el estado. El crimen que era perfecto, hasta que dejó de serlo.
*Este texto es responsabilidad absoluta del autor.