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Carlos Ramírez/Indicador político
José Pablo Robles: trayectoria
En las casi cuatro décadas de llevar al periodismo a las alturas en la aldea veracruzana, a la que apostó en los inicios de una zona sin auge, pero su con visión detallaba a una región en expansión y de amplio crecimiento en la zona sur.
En sus inicios con los que ahora miembros de alguna de las muchas generaciones de sus compañeros de la Facultad de Medicina Miguel Alemán, están ya en la celebración por el 50 aniversario, su vocación lo llevó a ver hacia el periodismo y dar el golpe de timón para ingresar a la Facultad de Periodismo de la Universidad Veracruzana, antes de concluir sus estudios en la otra carrera.
Luchador incansable desde las aulas para egresar y ser por decisión propia el segundo en la historia de la ahora Facultad de Comunicación de la UV, en alcanzar la titulación por méritos propios y cediendo el paso entonces a don Francisco Gutiérrez.
En las calles de Arista y Zaragoza, comenzó a dar sus aportes como catedrático y secretario de la Facultad de Periodismo como un destacado egresado, siempre recordado por sus alumnos y algunos ya han partido del mundo terrenal.
En donde desde aquellos, sus alumnos de aquella época aprendimos, que le llamaron maestro o profesor con el respeto supremo de reconocimiento, pero más que nada haciendo gala de “al maestro con cariño”, porque se lo ha ganó a pulso, y sin buscarlo.
Con los años, inició su carrera en el periodismo en la brega diaria con intensas jornadas inexplicables de todo un corresponsal de guerra, al viajar diariamente en autobús a la Cuenca del Papaloapan, para luchar por sus ideales quijotescos de toda su vida.
En uno de los muchos viajes de prácticas acompañando a sus alumnos de la Facultad de Periodismo a la ciudad de México, uno de los miembros de la familia Alarcón, le ofreció el trabajo en las ligas mayores del periodismo en el Heraldo, a quien se destacó como un experto en la edición, cuando todo se hacía de forma manual con tipógrafo en mano y en máquina de escribir para diseñar las primeras planas.
Con el tiempo, aquel joven que en el día acudía a dar sus clases a la UNAM y por las noches se destacaba como el jefe de redacción del principal periódico de todo un país en toda una época, se convirtió en el orgullo y ejemplo a seguir por muchas generaciones en la Facultad de Comunicación de la UV. Además muy visitado por sus “paisanos” veracruzanos que tenían que esperar al final de la jornada en la madrugada para dialogar con el personaje del momento en el periodismo nacional y tener ese privilegio.
Generoso en el trato y cordial, nos tocó en tiempos de estudiante de la Facico, ir al periódico el Heraldo de México, en era el jefe de redacción, y en donde después de la recepción de uno de los hermanos Alarcón, ante el maestro Alberto Juárez y Dámaso Nájera, retaba a los asustados alumnos a demostrar, porque nunca íbamos a poder estar ahí en este medio, y en la ironía lanzaba la pregunta al azar, “diga cómo se escribe esta palabra” y el silencio de los nervios, ante el susodicho.
Se seguía adelante en aquel recorrido por la capital del país en los medios informativos de la época de la radio, la prensa y la televisión, siguiendo los pasos del maestro José Pablo Robles Martínez, que se encontraba ya en la gloria celestial del cuarto poder, recibiendo las llamadas en la madrugada del titular de gobernación, que preguntaba de forma adelantada cual era la nota de ocho columnas de ese día.
Nos puso la foto del grupo de la Facultad de Comunicación de la UV en la primera plana de ese día del Heraldo y a todos nos alegró el viaje aquel inolvidable, en donde el maestro Ignacio Oropeza López era el director y el licenciado Avelino Muñiz, el secretario. Ambos todos los días decían a los estudiantes de la fama de Robles Martínez, y también retaban a seguir sus pasos de éxito profesional, al demostrar que se puede llegar lejos a base de esfuerzo diario y sudar la camiseta, sin miedo a nada y menos a perder el equilibrio por algún mareo, cuando los pies están firmes sobre la tierra.
Gracias maestro, por compartir y corresponder a todo un gremio laboralmente con generosidad en el Diario del Istmo con 39 años de presencia informativa en la zona sur de Veracruz. Así las cosas.