Política de ciclos

Hay quienes intentan descifrar el enigma del futuro de la política en este país, y olvidan que la vida siempre ha sido de ciclos en la historia de la humanidad.

Ahora en el país, se están viviendo los tiempos del partido Morena con el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien lleva ya muchos años en la actividad política y va venciendo resistencias y todo tipo de obstáculos.

Al político tabasqueño hay que conocerlo, estudiarlo a fondo en su vida y dar cuenta que es un político diferente que intenta cambiar lo que muchos no pudieron o no quisieron, después de salir del origen priista de la mayoría en este país.

AMLO, se maneja y conduce diferente, deja de lado la parafernalia de la política tradicional, y opta por una conducción propia, sí autentica que modifica, cambia todo lo que desde su inicio de muy joven en esta actividad, vio mal y se conduce con objetividad en darle para arriba a lo que desde su juventud conoció como delegado del IMSS-Coplamar en su entidad, Tabasco.

Por eso, hay que entenderlo como un hombre sensible a los efectos del viejo régimen que se fue hasta dejar en los huesos a la gente viviendo en la miseria, la extrema miseria y en general una pobreza, de quienes estoicos soportaron hasta el hartazgo y después vino la decisión del final de quitar a lo mismo y darle la oportunidad a quien trata de ver por los pobres, aunque se resisten los ricos y poderosos, que creen vivir en un virreinato, y que por supuesto durante muchos años se les dio comodidad, abusos y cercanía del poder, pero eso se acabó.

En un mundo de ciclos, en este ciclo de Morena y AMLO, se trata de cambiar las reglas del juego que impusieron durante noventa años los que se fueron.

Pero también, los que no conocen de antes a López Obrador, se van a topar con pared, y les van a dar calambres, cuando los mande no precisamente a su rancho en Chiapas, pero si a algo muy cercano, a buscar espacios políticos propios que por la vía electoral les ponga a prueba a muchos de sus colaboradores, que simplemente le tendrán que entrar a la “catafixia política”.

Por eso, a pesar de que los colaboradores del gabinete de AMLO, andan trabajando a todo gas, recorriendo el país y bajo una estricta observación de resultados, y de aquella máxima de que regla que orden que no es supervisada, no sirve para nada, pero en el lenguaje alvaradeño, aquí en la realidad se acabó con aquel viejo dogma de antes de que los funcionarios se la vivían cómodamente chateando en las oficinas, tomando café y en la “chorcha” como se dice coloquialmente.

Con los cambios de régimen, se van dando pasos lentos pero seguros, todo está impregnado de restos del ayer, en la metáfora de los recursos humanos, y por lógica los que aprietan el botón siguen en esa lógica que lo hacen para mal.

La ideología presente en el ser humano, desde quienes, desde un espacio laboral en un hospital o clínica, les dicen falsamente a los derechohabientes: “te voy a recetar esto, pero te aconsejo que no lo tomes”.

En ese sentido, las resistencias se están venciendo con trabajo, con decisiones positivas y avance en las políticas públicas.

La vida siempre ha sido la misma, todos los tiempos ahora aunque un poco diferente cuando ocuparon los cargos por noventa años y muchos ya hasta van en la tercera generación en el usufructo de los puestos y cargos públicos, porque se obstinaron a que vivir del presupuesto era no estar en el error, pero con los cambios en la administración pública de la Cuarta Transformación, se intenta que los funcionarios y empleados públicos obtengan remuneraciones normales y diferentes a las onerosas de antes, y a las que siguen en muchas dependencias de los otros poderes y de organismos públicos que se resisten a dejar de ganar millonarias sumas anuales, que no se gastan y les alcanza para comprar la casa hasta en EU, como fue la costumbre.

Luego entonces, la actividad política está cambiando, los empresarios se sienten más cómodos sin el agobio del diezmo monseñor, como lo decía el extinto periodista de Tierra Blanca, inolvidable Rogelio Freyre Reali, en su leída columna en Concreto.

Los funcionarios y políticos de todos los colores entran a una nueva dinámica de resultados, en donde la gente evaluará con lupa y con el consenso generalizado, de que se van con el ser humano que más calidad y disposición por el trabajo haya demostrado, y aquellos o aquellas que jamás han sido cercanos al pueblo e incluso, no salen ni a que los vean, se las verán negras en las urnas.

Ya avanzó el T-MEC en el senado de México y EU, ahora se va al parlamento canadiense, lo que significa para México un gran e histórico avance con los fines del desarrollo y el crecimiento económico, al tiempo. Así las cosas