La propuesta impositiva a la cerveza y licores para 2027
“Dejen que los jóvenes se organicen”, decía el licenciado Manuel Carbonell de la Hoz, poderoso subsecretario de gobierno en tiempos de Rafael Murillo Vidal y de Francisco Berlín Valenzuela, secretario general de gobierno, en aquellas fechas de convulsión ideológica de 1968 bajo el asecho del exterior de la guerra fría.
Los jóvenes de aquellos tiempos con sus sueños a cuestas y sus demandas Quijotescas de lucha por el sueño imposible ante una efervescencia de siempre la influencia socialista de entonces soviética y cubana
Proliferaba el adoctrinamiento y los libros marxistas junto con las revistas cubanas Bohemia y la literatura clásica que pretendía enganchar a los jóvenes de aquella época, todo era clandestino y oculto.
Ya se habían proyectado al Che Guevara y a Fidel Castro, como los líderes ideales de seguir en aquél tiempo con gran influencia, pero se logró evitar el crecimiento de las ideas marxistas en la población.
Ahora, la influencia de los jóvenes es otra, son los grupos radicales que en la Era Digital, pretenden derrocar gobiernos como ha sucedido en otras naciones en el mundo.
Por eso, la convocatoria para un movimiento de protesta en contra de la presidenta Claudia Sheinbaum, el próximo 15 de noviembre, se pretende desactivar a tiempo, pero en la realidad se sabe entre los expertos que no hay organizadores de dicha marcha que ese objetivo, es pedir la revocación del mandato en contra de la titular del ejecutivo federal, porque su discurso no ha sido convincente y no aporta solución a los problemas de inseguridad en el país.
Y ante esa situación, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, a través del vicepresidente de la Cámara de Diputados, doctor Alfonso Ramírez Cuéllar, se presenta la iniciativa para posponer la realización de la consulta de la revocación del mandato para el 2027 y no el próximo año como estaba previsto.
También, para quitarle tensión política al momento se están evitando las comparecencias de los secretarios de gabinete.
Pero, es importante decir, que no se quiere que los jóvenes de la llamada generación Z (1997-2012) los utilicen como carne de cañón, toda vez que una marcha es cíclica a la problemática de los juegos olímpicos de México 1968, y ahora se ve cierta intención externa de poner al gobierno a preocuparse de los jóvenes como sucedió en los tiempos del 68 y la organización del mundial de fútbol el próximo año.
Por lo pronto, se tomarán todas las medidas ante lo que se dice de una marcha de protesta pacífica, pero que pone de nervios a la población y sobre todo al Estado Mexicano.
Saber, o conocer la influencia de l organización de dicha marcha sería elucubrar, y lo mejor sería que los padres de familia y personas sensatas y razonables conminen a los jóvenes a mantener la calma y la compostura de generar un conflicto impredecible para los propios jóvenes y las autoridades de la ciudad de México y el propio gobierno federal. Así las cosas.




