Itinerario político
El discurso nervioso y aventurado de la presidenta Claudia Sheinbaum, preocupa a propios y extraños, cuando la intensidad de toda la fuerza del Estado, la declara en contra de representantes de los medios de comunicación y adversarios políticos a los que llama “carroñeros” como un insulto, de moda que se usa en contra del pueblo, los de a pie, y a los que llama “comentócratas”, y dice que se va a investigar el origen de las críticas en contra del régimen morenista, cuando no se reconoce que los enemigos son otros.
Los resultados de avance en contra de la inseguridad en el primer año del mandato de la presidenta, se han empañado por circunstancias en algunas regiones como en Michoacán y precisamente, son situaciones fortuitas que se deben de atender.
Y es cierto, de que se atiende el problema en tierras michoacanas, sin comenzar una guerra como la declarada en el mandato de Felipe Calderón.
Ahora, a los medios de comunicación se les señala como siempre, responsables de lo que pasa en el país y ya es algo normal, que se les culpe hasta de los problemas del clima
Lo cierto, es que a la presidenta Claudia Sheinbaum, le dejaron un país con muchos problemas y las presiones externas de Estados Unidos, más lo que se va acumulando en el día a día, da como resultado la falta de una mayor operación política y de comunicación.
La preocupación por el llamado despertar de los jóvenes, de los de la generación actual, que salen en las redes sociales a la defensa de la gente, que precisamente a los que dicen que no salen a votar en los tiempos electorales, ahora les mueven las consecuencias y el llamado de consciencia.
Pero, que nadie los está manejando, simplemente pretenden demostrar que no están conformes con el accionar de gobiernos y políticos enfrascados en discusiones y conflictos estériles ante la problemática diaria de la inseguridad en el país.
Y la presidenta Claudia Sheinbaum, tiene razón ante la preocupación por tanta turbulencia y encontrar la mano que mece la cuna, como a los jóvenes universitarios de 1968, y que sintieron la represión del gobierno del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz y del secretario de gobernación, Luis Echeverría, metidos en la organización de los juegos olímpicos en esa época.
Ahora, los escenarios preocupantes de la mandataria del país, es que salen los jóvenes a decir que van a manifestarse y en el mes precisamente en que se conmemora el aniversario de la Revolución Mexicana.
Aunque, el crimen del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, puso al país en las noticias en todo el mundo, y es el detonante del problema de la respuesta dentro y fuera del país.
Mientras, que el debate de las cámaras de senadores y diputados se trivializa en duelos de insultos y ofensas, también a diestra y siniestra, no les preocupa la realidad que padece y sufre el pueblo en todas partes y hasta la presidenta Claudia Sheinbaum, camino unas cuadras y un individuo le faltó al respeto.
La presidenta Claudia Sheinbaum, entiende y lo sabe con el tema de los jóvenes en México de 1968, de aquellos tiempos universitarios, que ahora con mayores avances en la comunicación de la Era Digital, los jóvenes de antes y los de ahora, son los mismos, dispuestos a protestar por la defensa del pueblo y ofrendar una lucha que conoce muy bien, de que salir a las calles es un recurso peligroso y que hoy son otros tiempos, en donde los jóvenes de aquella época que perdieron el miedo y los de ahora, aunque no son los mismos, son los que recuerdan a los que lucharon y ofrendaron sus vidas junto a los líderes del movimiento estudiantil del 68, descrito por la escritora Elena Poniatowska en La Noche de Tlatelolco.
La celebración del mundial de fútbol en México en el 2026, es parte de la preocupación y de los nervios del gobierno, y más aún por las presiones externas desde Estados Unidos.
Todos son los escenarios que se repiten a los tiempos de los ciclos de la vida, siempre peligrosos y que ahora después de 57 años, se debe entender que son causas externas de siempre, las que pretenden aprovechar el momento de la inestabilidad política y de la intervención peligrosa que asecha desde el vecino país del norte, que busca la excusa y sacar ventaja. Andale. Así las cosas.