Cosmovisión
Desde todos los sectores de la población veracruzana, el diputado Héctor Yunes Landa, recibe el beneplácito, sí el reconocimiento de sus paisanos por la decidida labor callada, discreta y sin reflectores de llevar ayuda a la población de los municipios afectados en la región norte del estado de Veracruz, por las lluvias y también por la negligencia de las autoridades de los tres ámbitos de gobierno que reaccionan con lentitud ante la magnitud de la desgracia.
Se trata de una contingencia con las omisiones y contradicciones de siempre, como la de “no digas los nombres de los municipios”, porque se confunde política con humanismo, además del regateo de la ayuda oficial a la gente que sufre y siente el dolor de las perdidas humanas y materiales, y a quince días del siniestro siguen padeciendo el lodo de la ignorancia de algunos que politizan un tema que debe traducirse en solidaridad como ha sido la respuesta de la sociedad civil rápida, oportuna y sin dobleces, abierta en generosidad y dispuesta en voluntad, a diferencia de los de las instancias oficiales que como siempre cierran el camino a las tareas de ayuda de la gente, que emociona profundamente la unidad cálida y tradicional de los veracruzanos con propios y extraños, y que vence además las resistencias de los que sólo defienden colores políticos y no sienten el dolor de los miles de afectados y ahora expuestos a las enfermedades por el lodo contaminado.
El legislador veracruzano, Héctor Yunes Landa, presentó un punto de acuerdo para la donación de un mes de salario para que se destine a la ayuda para la contingencia en la zona norte.
Después, las reacciones desde el poder abrió un debate estéril en donde en el score están perdiendo de todas, todas, se pusieron a debatir situaciones ridículas y hasta nefastas porque celosos regatean hasta el aire.
Y para quien sabe, que los tiempos políticos, en la metáfora son como los tiempos de Dios, perfectos y en una respuesta inmediata del karma, como lo diría Charles Darwin, en su teoría de la evolución de las especies y de la adaptación al terreno a los cambios climáticos para poder sobrevivir, se pasó de la crónica de una contingencia anunciada, a los casos evidentes de negligencia, omisión por comisión y de que el diluvio que viene y fue anunciado con anticipación por todos los expertos en el pronóstico del tiempo, ante la falta de conocimiento del terreno (Sun Tzu) en el Arte de la Guerra, que desnudó a los que destrozaron programas de protección civil y los manuales para ayudar a la población en caso de un desastre natural, y ya no supieron que hacer ante una contingencia ignorada y que se anticipó de la situación varios días antes.
El debate en el congreso veracruzano, de pantomima o de risa, porque enfrenta al diputado Héctor Yunes Landa, el legislador que como le llaman el Messi como un todo terreno de la política en estos lares y que pone a bailar la bamba a los que por lógica “chavalones”, no tienen las tablas de la experiencia de quién ya ha sido senador, diputado federal y diputado local de record Guinness y lo posicionan fuerte para ser la mejor opción de los veracruzanos para lo que venga y convenga en el futuro próximo.
Y es que entre los que pusieron la cara de palo tarde o ni siquiera han salido a darla como en el caso de Pepe Yunes, que sigue guardado en su zona de confort, el diputado Héctor Yunes Landa, fiel a su estilo de inmediato se puso a coordinar y llevar la ayuda a los habitantes de los municipios afectados
Pero, los que apenas comienzan a empaparse de la política, creen que es lo mismo ofender, lastimar, denostar y hasta calumniar a un personaje serio que tiene experiencia, conoce el terreno, conoce a la gente y le duele la desgracia de sus paisanos como a Héctor Yunes Landa, los duendes, chaneques y hasta nahuales de esta entidad creen que podrán con una retórica falaz e incoherente, vencerlo en un debate desequilibrado de los que simplemente no tienen nivel y experiencia para debatir con un profesional de la política que sólo le falta ser gobernador de Veracruz.
Y que seguramente con los astros alineados lo va a lograr, ante los que juegan timbiriche aún, al avión, a las escondidas, la roña y hasta los encantados, y no tienen nivel para enfrentar en un debate al diputado veracruzano más experimentado de todos los tiempos y que se formó con los políticos de mayor talla, prestigio y capacidad en la entidad y en el país en varias décadas de trabajo y preparación.
Cómo decía el famoso Fidel Herrera Beltrán, a Héctor Yunes Landa, no le ganan ni a los volados. Andale. Así las cosas.




