Cosmovisión
El legado político de AMLO de más de tres décadas de lucha lo están pulverizando en poco tiempo y es que el formato de acción de los que llegaron al relevo no han podido con el paquete y por lo mismo la 4T y Morena se desmorona.
El problema viene desde el origen el regreso al priismo destructor de los que habían hecho latrocinios históricos y se les reclutaron como héroes nacionales.
Ahora, ya en plena decadencia la naturaleza hace lo propio y comienza a descubrir los duros efectos de la corrupción que se potencializa, sin rubor alguno.
Y lo que está sucediendo, es resultado de lo mismo de siempre, la improvisación, más la inclusión de los arribistas que van de partido en partido, acumulando riqueza y poder destructivo.
La crisis en Morena, se le pretende ocultar con ataques a los opositores, cuando lo que la gente quiere es que prevalezca el marco del derecho.
Las fallas de cálculo del fundador de Morena, están llevando a su partido a una caída estrepitosa y sin manera de evitar la debacle que viene frente a los partidos políticos que se reagrupan ante una crisis política y en las finanzas, también.
Evitar lo obvio, es ya imposible el efecto mediático incontrolable se ataca desde las Mañaneras de forma infructuosa a la “comentocracia” que preocupa a la presidenta ante el tsunami que viene por la ineficacia ante temas sensibles que no se abordan, sino se evaden y ya se demuestra cansancio a la impotencia de tratar de defender, lo indefendible.
Y es que, los problemas internos abordados son una cantaleta ya muy trillada de culpar a opositores y a la prensa hasta de los problemas del clima.
Claro que la situación es preocupante, cuando la disputa política se pierde, y aparecen personajes que aprovechan la oportunidad para cambiar la óptica de convertirse en “caudillos”, ante el río revuelto. “La iglesia en manos de Lutero”.
Y el temor de aplicarles la ley a los poderosos, y las cárceles llenas de pobres y miserables que poco se pueden defender.
Se insiste, la no aplicación de la ley, la ineficacia jurídica y el no apegarse al marco del derecho es el problema.
Los efectos que destrozan a Morena, vienen de personajes que juegan y se burlan de la gente ante los foros legislativos, otros viajan por placer en el turismo político y los que hacen negocios en despoblado, mientras el sistema público se salud se cae a pedazos.
Culpar a los opositores es la salida fácil, y los que utilizan la política para generar empleos y la riqueza colectiva que es de beneficio general, son los menos que se van a convertir en los más, en los próximos procesos electorales y sin los que reciben los embates de un discurso falaz inoperante.
Y es que, no entienden que cuando están bajo la lupa y ataque del poderoso vecino del norte, lo mejor sería es quitarse lo podrido y al final entenderán que la salida fácil no era la solución a la problemática de permanecer en el poder por décadas como lo hizo el PRI en sus buenos tiempos.
Las malas copias son eso, y los personajes auténticos o se ríen o están preocupados nerviosos, porque la nave zozobra sin rumbo, mal tiempo, sin brújula y sin capitán o capitana.
En pocas palabras la percepción o realidad es la ausencia de liderazgo ante una crisis agobiantes que buscan hacer resurgir a los de la ultraderecha ávidos de poder y de una mayor tajada del pastel.
Mientras, el pueblo incrédulo, impávido, paciente, resiliente y hasta estoico, será el que pague los platos rotos, como siempre al que le pasan la cuota del pago de los daños con mayores impuestos al consumo, clásico de este país siempre de la salida fácil. Andale. Así las cosas.