El enemigo cambia, el relato permanece: de CNN a México en 24 horas
En México, al parecer comienza el milagro en tiempos de la presidenta Claudia Sheinbaum, que se muestra firme a dar curso al cumplimiento de la ley para todos, como una generalidad, en donde no hay privilegios para nadie.
Aquí, el debate ahora es que se dice: “que aclare”, y bien se pudiera decir declare, en torno de quién aparece en muchos casos de lodo y de manejo de dinero dudoso, supuestamente.
Sí, se trata de Adán Augusto López Hernández, quien comienza a sentir el agua en los aparejos y sin dar su brazo a torcer, no saca la bandera blanca, para librar lo que sucede cuando salen a relucir los males de siempre de algunos políticos, que no aceptan a caer en desgracia.
Y es que el tabasqueño, ex gobernador y ex secretario de gobernación, hoy presidente de la Jucopo en el senado de la república, sigue hablando ante la prensa con un doble lenguaje.
Después, de la desgracia que vivió la población en Tabasco, y en donde el gobernador Javier May y el secretario de gobierno, José Ramiro López Obrador, comienzan a enderezar el barco, Adán Augusto López Hernández, no cede a lo que seguramente considera una persecución política y del fuego amigo.
Por eso, es que habló de un “pato mayor”, que tira a las escopetas y deja un enigma a descifrar para la imaginación, antes de dar un posible paso al rompimiento con los del fuego amigo que lo tienen casi a salto de mata y en los medios de comunicación, como si se tratara de una campaña mediática orquestada en su contra desde el mismo poder oficial.
Y es que, los que conocen el solar tabasqueño, saben del uso normal del lenguaje en un sentido coloquial, que son modismos y a veces se pueden sacar frases de contexto y por lo mismo se pueden llevar a un terreno confuso, de quién no pretende ofender, denostar y menos entrar en un conflicto, cuando en forma ilícita y clandestina se escuchó de alguien que decía: “esa señora”. Y que se desconoce contexto y destinataria, porque señoras hay muchas.
Al parecer, al propio Adán Augusto López Hernández, le arrimaron el caballo para sacarlo anticipadamente de la próxima sucesión presidencial y también, le cortan los hilos para no disponer de apoyo a la posible candidata de Morena al gobierno de Chihuahua.
Y es que en política, y en cualquier situación de la vida, muchos y muchas es que no aceptan a ver ojos felices en caras ajenas, y más aún cuando alguien está triunfando, tiene éxito, le va bien y tiene futuro, los que conocen la teoría de la cubeta de cangrejos, saben que se trata de una lucha de que no dejan subir, los otros a quien puede lograr salir del montón.
También, entre tabasqueños te veas, aquí el orgullo es parte del carácter de la idiosincrasia y de las costumbres, en donde nadie permite el éxito del vecino, dicho de manera coloquial y metafórica.
Además, del orgullo y de la forma de hablar con los modismos que sólo se conocen entre los propios tabasqueños, otro lío en la región de sobra conocido es que tabasqueños y campechanos, tienen serias disputas normales de que no se pueden ver entre sí.
Pero, la fama es que los campechanos son más malos que los tabasqueños, por lo que casi hasta se quieren construir una muralla china.
Aquí, haría falta la mano de un gran concertador de acuerdos como Ricardo Monreal, pero no hay que olvidar que también Adán Augusto López Hernández, cruzó lanzas con el zacatecano, y por lo pronto tiene abiertos muchos frentes de conflicto con los de su partido, que lo mejor sería ponerse a la disposición de la presidenta Claudia Sheinbaum, y firmar la paz, porque fumar imposible cuando son tiempos de protección a la ecología.
La apuesta es simple, saber que si los grupos morenistas que obedecen a AMLO, unos, y otros a la presidenta Claudia Sheinbaum, podrán llegar en paz a las posadas en diciembre ante tanto pleito estilo tabasqueño, veracruzano, campechano, zacatecano y chilangos, y aquí cada quien con su entidad federativa en algo que figura a Sodoma y Gomorra, pero sin tanta situación del sentido estricto, sino más bien a los conflictos políticos.
Mientras, que estos pleitos regionales favorecen al grupo de Atlacomulco, Nuevo León y hasta el de Timbiriche, que se preparan para la gira del reencuentro y con el peligro de que suceda como en los tiempos prehispánicos.
Que los conquistadores sabios y oportunistas, utilizaron los pleitos y divisiones entre los pueblos autóctonos de mesoamérica para lograr sus perversos fines de darle rienda a la ambición de obtener riquezas.
Y es que como dicen, “a río revuelto, ganancia de pescadores”. Porque los analistas ven que los de Morena se están destruyendo entre si, cuando los enemigos son otros y esperan capitalizar la situación con el clásico oportunismo.
Sí, de avanzar como en el manual de Sun Tzu en el Arte de la Guerra, ganar la batalla sin pelear, conocer el terreno y engañando al adversario.
Los personajes de Morena deben caminar juntos y sin divisionismo, porque les van a ganar el mandado, mejor dicho el mandato.
Y es que a Adán Augusto, le cargan hasta el IVA y lo otro, lo que sea “a de sé, diantre diablo”. Pero no sé va a dejar nunca y ceder menos. Andale. Así las cosas.




