Lo visible y lo oculto de los crímenes contra sacerdotes
Réquiem a Mauricio Fernández Garza
El famoso “Tío Mau”, alcalde por cuarta ocasión del municipio de San Pedro Garza García en Nuevo León.
Y quién, en días recientes pidió unos días de ausencia y más adelante pedir su licencia definitiva de separación del cargo, pero con la frase de reconocimiento de muchos de misión cumplida, partió feliz de este mundo este martes, dejando un legado a una huella imborrable en el estado de Nuevo León y en el país, de un personaje exitoso que tuvo amor por la vida, por la gente y un todo terreno de adaptación en el ámbito de la era digital en donde fue un gran y reconocido influencer de las redes sociales con miles de seguidores en el planeta.
Ingeniero de profesión, y paleontólogo por la pasión del estudio de todo lo relacionado con las diversas etapas del planeta por lo que cumplió sueños de crear La Milarca, uno de los museos con auténticos objetos de los grandes vestigios a una colección importante que estará en exposición permanente por la decisión de dejar en custodia a su familia.
Un hombre triunfador exitoso, de un hablar con voz suave pero muy firme, honesto y valiente a carta cabal en sus distintas etapas de alcalde pudo y supo llevar las riendas de un lugar complicado en algunas épocas de la inseguridad y que se superó por lo que la gente le dio un nuevo respaldo como alcalde en una vez más.
Se puede decir, que fue un hombre bueno al que últimamente los niños le reconocieron como el Tío Mau, y al que se le acercaban orgullosos para tomarse la foto del recuerdo y la selfie con el personaje excepcional en muchas dimensiones en que se mostró ante la vida haciendo desde un modesto coctel barato, recetas de cocina y presentando distintas piezas de su amplia colección arqueológica de una pasión de muchos años.
Sus temas abordados en los vídeos de las redes sociales de sus vivencias, hacian ver y creer sus múltiples facetas pero sobre todo de empresario en que conoció a personajes de todo el mundo de la ciencia, de la política y de los negocios.
Su fama y prestigio de un hombre honesto, la construyó a lo largo de toda su vida en donde siempre se mostró como un ser humano auténtico y sin ningún sesgo a una imagen nítida, transparente de sinceridad y de valores morales, lo que lógicamente también como a los santos, desde algunos espacios mediáticos le buscaron para encontrarle algún pecado, pero nada que le pudiera quitar ese halo real de un hombre bueno, que también pudo y supo tratar con estoicismo con los delincuentes que no le ganaron el valor y logró sobrellevar con inteligencia ante una de las épocas difíciles en que fue alcalde de San Pedro Garza García.
Simplemente al Tío Mau, se le va a extrañar como el hombre que pudo adaptarse a vivir en la era del nuevo milenio y traspasar una adaptación normal a su vida que le tocó estar en dos siglos de mucho aprendizaje y de un ser humano feliz. QEPD.
Así las cosas.




