Cosmovisión
Comunidad universitaria de la UV: hasta donde Tope
El famoso rector a modo de la UV, Martín Aguilar Sánchez, se vuelve objeto de la crítica por asistir a fiestas de cumpleaños, piñatas -dicho en la metáfora coloquial jarocha- y aniversarios de las agrupaciones sindicales “charras” eternizadas a las que nunca antes les dirigió la palabra y menos una mirada.
La Universidad Veracruzana, secuestrada por los sindicatos, que abundan en la institución de educación superior que va a la baja, porque al secuestro se suma una Junta de Gobierno, apócrifa (de dudosa autenticidad) que ejerce un poder a plenitud y sin rendir cuentas a nadie.
La Junta de Gobierno, extendió una prórroga para un período más en la rectoría a Martín Aguilar Sánchez, dicen que respaldado por algunos de los santos de la 4T, que en el pasado proceso electoral por la gubernatura apoyaron al candidato del PRI, y se fueron en contra de Rocío Nahle, que ganó la elección de forma amplia y contundente, al igual que la presidenta Claudia Sheinbaum.
Desactivar aquella traición que se fraguaba desde los sótanos del poder en la UV y de otras instancias, se desactivó a tiempo por el ex dirigente nacional de Morena, hoy diputado federal, don Alfonso Ramírez Cuéllar, quién es uno de los más cercanos colaboradores y de todas las confianzas de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Pero, en el tema de la sucesión del rector de la UV, que se dio en forma anómala, la comunidad universitaria hace su esfuerzo en realizar una protesta pacífica y con fines normales, pero el rector ahora, se hace acompañar, -dicen- de un séquito de guardaespaldas, porque tiene miedo a que lo vayan a desconocer en la propia comunidad, cuando no sabe que los porros se extinguieron por la acción del entonces rector Carlos Manuel Aguirre Gutiérrez, quién limpió de personajes malévolos a la máxima casa de estudios en la entidad, que ya retornaron a las andadas.
Primero, intentaron dar un albazo intentando cambiar la ley orgánica, sin éxito en el pasado congreso estatal con fines de cambiar los requisitos que permitieran la reelección por un período más del rector Martín Aguilar Sánchez.
Después, la junta de gobierno, se inventó lo de una consulta inexistente con la comunidad para “autorizar la prórroga” y dar gusto a Martín Aguilar Sánchez de seguir un período más, pese a los malos resultados de un primer periodo de malos resultados y con un millonario subejercicio presupuestal y no atender las carencias en las cinco zonas universitarias, principalmente de mantenimiento y laboratorios obsoletos de prácticas para los estudiantes y material didáctico de apoyo a maestros.
Ostrascismo, simulación y carencias son parte de los problemas que enfrentan alumnos y maestros.
Pero, la comunidad universitaria de la UV, se mantiene firme y estoica a defender la autonomía del alma mater, hasta que las autoridades del poder político y con apego al derecho den cuenta del nivel de corrupción e impunidad en el que cayó la institución de educación superior que se va deteriorando en calidad académica y prestigio en el país y en el ámbito internacional.
La gente sabe que hay que confiar en el imperio del derecho y en que por fin se den cuenta que los que traicionaron el principio elemental de no meter a la política en la Universidad Veracruzana, lo pretendieron hacer, fracasaron, pero al final la institución por causas de facto sigue secuestrada por un grupo que llegó al asalto del poder y que tendrá que seguir otro periodo más de cuatro años y que lo harán, pero bajo protesta de toda una comunidad universitaria que los repudia al igual que a los representantes de las cinco o más organizaciones sindicales, que sólo sirven a los intereses del rector y de la junta de gobierno, que no podrá extinguir a la máxima casa de estudios con más de ochenta años de su fundación y a la que se le pretende quitar brillo y prestigio de ser: Lis de Veracruz: ciencia, arte, luz.
Y en la pelea del siglo de Saúl El Canelo Alvarez y el norteamericano Terrence Crawford, fue un escenario idóneo para que en el preludio de las fiestas patrias mexicanas, como dice la canción de Juan Gabriel, gringos peleoneros, buenos para las guerras son, y ni modo, ganó el Canelo, pero su lana, ganan las apuestas y de paso el poder de EU, y acá a aguantar sin problema, la derrota de quién ya cumplió su ciclo pero sigue haciendo su agosto con la inocencia de la gente. Y ya anunciaron la revancha en el Netflix de las películas de misterio y horror. Andale. Así las cosas.