Cosmovisión
El discurso presidencial en tiempos de AMLO, fue superado por la falta de controles, el exceso de confianza a la buena fe y por lo mismo ahora están las consecuencias.
Se trata de aspectos que superan a lo inimaginable y la presidenta Claudia Sheinbaum, con el secretario de seguridad y protección ciudadana, Omar García Harfuch, van en una lucha quijotesca por aminorar los efectos del descredito público de la corrupción registrada en el sector energético.
Y es que aquí, no hay que hacer leña del árbol caído, ni que las palabras del gran jefe Tlatoani se hayan revertido por el dicho que en el país nada sucede sin que el presidente esté enterado.
La periodista Azucena Uresti, en su programa de radio de este jueves, fiel a su costumbre de dar la noticia con los comentarios de los expertos y el contraste con las expresiones del entonces presidente AMLO, evidencian ahora sí, de forma lamentable lo que el titular del ejecutivo no pudo ver, ni prever al creer, que ningún funcionario pudiera no responder a su confianza.
Y aquí sí, la Armada de México, es una gran institución histórica para el país y por unos malos elementos de ninguna manera se puede manchar el nombre y los actos patrióticos en la defensa del territorio nacional y sumado a las causas más nobles de ayuda a la población en casos de urgencia.
Los aspectos mediáticos se magnifican y buscan desestabilizar al país, afectando con el clásico sesgo de la ideología política propia de los seres humanos, y con esto el punto de vista particular, no puede, ni se debe generalizar hacia las instituciones que operan seres humanos que por lógica pueden ser víctimas de la ambición y de debilidad ante el mal.
Lo importante, del momento actual es que se aplica la ley “hasta donde tope”, sin ocultar o evitar el escarnio público normal a las situaciones de complejidad al momento histórico en donde el prestigio de las instituciones está por encima de algún elemento que desvíe el camino.
También, es cierto que los políticos y algunos comunicadores entran al debate obsesionados con volver al pasado de los noventa años de la abundancia, la impunidad, la corrupción y abuso de poder, queman incienso y llevan agua a sus secos molinos, pretendiendo magnificar los conflictos ante una problemática que se atiende con apego al imperio del derecho y efectividad, sin nada que ocultar.
Aunque, las suspicacias, conjeturas y juicios sumarios se pretendan realizar en un afán del “rating” publicitario ante las noticias que producen sensacionalismo en la gente, aquí hay que reconocer a la tarea de la presidenta Claudia Sheinbaum, con todo su gabinete que trabaja a tiempo completo para conducir con mano firme al país, acosado por las fuerzas externas e internas del mal.
Y desde este espacio todo el respaldo, respeto y reconocimiento para el personal de las fuerzas armadas del país, que cumplen a cabalidad con la defensa de la patria, y gran recuerdo a los que en aras del cumplimiento del deber han ofrendado sus vidas en estas instituciones gloriosas para la nación.
Y a la Armada de México, se le tiene respeto, igualmente que al Ejército mexicano, cuando se reconoce a la institución de los hechos históricos de la defensa del país.
Además, del caso específico de la Segunda Guerra Mundial, cuando los elementos de la Armada de México, protegieron a los buque tanques petroleros artillados que apoyaron a Estados Unidos en aquella conflagración mundial, y el país vecino olvida las acciones de los barcos de Pemex que fueron hundidos por submarinos alemanes.
Hoy se rinde el recuerdo también, y el tributo a todos los marinos caídos en el cumplimiento del deber.
Y también, las grandes defensas del territorio nacional a lo largo de la historia.
Aquí sí, no por unos pagan todos.
El recuerdo para los marinos de la Armada de México, que tripularon los barcos petroleros de Pemex, y que muchos conocimos por nuestros padres que fueron parte de esa gesta heroica y además orgullosos sobrevivientes. Andale. Así las cosas.




