
Carlos Ramírez/Indicador político
Doña Carlota, no es la de la canción de Arjona que le ponchó cien pelotas, es una señora que se hizo viral en redes sociales y en los medios de información de todo el país y allende las fronteras, por ejercer la justicia de propia mano de la desocupación de su casa invadida por una familia experta en ese modo de vivir.
La señora acompañada de su nieto y de otra persona, llegó al domicilio propio invadido por los que se estaban apenas acomodando en “el nuevo hogar” y que al momento de la llegada de la abuela justiciera, le estaban cambiando las cerraduras para intentar quedarse a “vivir” por un buen tiempo, mientras la maquinaria de justicia se ponía en marcha y escuchar los ruegos de doña Carlota, decidida a recuperar su hogar.
Las imágenes de alguien que captó el vídeo en el momento de la deplorable acción de la abuelita que pistola en mano acertó los disparos en dos adultos que fueron eliminados, y el menor de 14 años lesionado con dos disparos en las piernas.
Doña Carlota y sus dos familiares que perpetraron el hecho, después fueron detenidos de forma inmediata, demostrando ahora sí la prontitud de la investigación.
Y diciendo que son delincuentes natos como diría la teoría de Cesar Lombroso. Además de que doña Carlota por intentar recuperar su vivienda con métodos poco ortodoxos, resultó ser la mamá del mismísimo ”Demoño”. Orale.
Estos lamentables hechos, de los que la gente en muchos lugares del país está agobiada por la lentitud de alcanzar justicia, se hizo viral con los corridos y los memes de la abuela justiciera, ahora ya clásicos en todo el país.
Y es que se convirtió en algo que deja un precedente, que a la luz del derecho es negativo, pero a los ojos de la gente rica o pobre que está cansada de la industria de las invasiones, que se ha convertido en un negocio para muchos, ahora tendrán que pensar dos veces, en pretender vivir de a gratis con los beneficios que les concede la ley ante los ilícitos y el abuso de los que no rentan bienes inmuebles y otros que no se dejan a qué se los invadan en forma abusiva.
El caso queda para la reflexión y las autoridades y legisladores se den cuenta de lo que se ha convertido la selva del asfalto y de las invasiones en el campo, también.
Colegios y barras de abogados estudian el caso y lo analizan a profundidad con la conclusión de que la reforma Judicial, ahora se extenderá también a toda la maquinaria de la seguridad, para evitar la justicia por propia mano, que no se justifica.
Y como lo dicen los que abusan del poder y de la propia gente y los que invaden casas a la de a güi güi: “ya se la saben”, celulares y carteras, primero. Andale. Así las cosas.