XALAPA, Ver., 11 de octubre de 2021.- Sólo empresas privadas se benefician del actual esquema de operación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y eso se pretende cambiar con la reforma, explicó la Secretaria de Energía, Rocío Nahle.

Explicó que, gracias a la reforma energética de 2013, México financió, a través de la banca de desarrollo los proyectos eléctricos de las empresas extranjeras y luego quedó obligada a pagar altas tarifas por la energía eléctrica.

“CFE está obligada a comprar a precio fijo durante 20 años. Son proyectos financiados por la banca de desarrollo de México, haciéndonos crecer que eran inversiones que estaban llegando”, dijo y añadió que ahora también hay productores de energía eléctrica independientes y la empresa está obligada a comprarles durante 25 años. Y sus excedentes también los vende, bajo un esquema de “autoabasto”, y así se benefician Bimbo, Cemex, Femsa, Waltmar, entre otras, no cubren el costo real del transporte, el porteo, Ternium, Heineken, Coca Cola, Dóminos, Burger King, entre otras empresas”.

Dijo que se requiere que se cambie la forma cómo se despacha la energía en el país, para que se dé prioridad a las centrales que generan energía limpia, como las hidroeléctricas y posteriormente la geotérmica, termoeléctrica y al final las de gas y de carbón.

Deploró que actualmente, a pesar de que CFE tiene 191 centrales de generación, opera al 55 por ciento promedio de su capacidad, de estas 69 generan energías limpias.

“En 2020 tuvo que comprar 90 terawats-hora por 223 mil millones de pesos y por tener el 45 por ciento de sus plantas fuera de operación, subutilizadas, no generó 215 mil millones de pesos más y este dinero se fue a las empresas privadas, como Iberdrola y otras.”

Respecto del litio, dijo que no habrá una nacionalización, porque se respetará a las empresas que tienen concesiones actualmente, pero ya no se entregarán más permisos.