
Hackean cuenta de Facebook de Manuel Alonso
POZA RICA, Ver., 15 de diciembre de 2019.- Desde hace tres semanas permanece internada en el Hospital Regional de Poza Rica, sin información precisa del padecimiento que padece, la trabajadora sindicalizada de la empresa Petróleos Mexicanos, Bertha Alicia Hernández Gallegos, con ficha 193760, y quien cuenta con 33 años de antigüedad, y un nivel 30 del departamento de empleados administrativos.
Por ello, sus familiares demandan la intervención del presidente Andrés Manuel López Obrador, del gobernador Cuitláhuac García Jiménez, y del secretario General de la Sección 30 ,José Juan Soni Solís, para que se le brinden un tratamiento especializado.
El caso que ya fue denunciado ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) y ya significó la realización de una minuta de trabajo, pero no ha tenido la debida respuesta de parte del Hospital Regional que encabeza Emmanuelle Rohman Montiel Cerón.
“No es posible que mi hija se esté muriendo ante mis ojos y no la puedo llevar a otro lugar porque estoy peleando los derechos de mi hija”, describe la mamá de la trabajadora, Alicia Gallegos Martínez.
Los problemas de salud de la trabajadora comenzaron con un simple dolor de nuca, que se fue agudizando con el paso de las semanas, y hace tres tuvo que ser internada en el Hospital, sin que hasta la fecha se hayan podido precisar de parte de los médicos la razón de sus problemas de salud, y sin que se atienda la demanda de que sea atendida a través de estudios y médicos especializados.
“Usted quiere todo señora”, dijo el director Emmanuelle Rohman a Alicia Gallegos cuando está le exigió una mejor atención para la trabajadora, describe la entrevistada.
“Tengo que andar corriendo de madrugada y mi hija se me muere de dolor, y luego yo veo que no es la atención adecuada, y al ver que no me la atendía tuve que recurrir a Derechos Humanos” porque no le mandaban a hacer tomografía, y no le mandaban a hacer resonancia, a fin de precisar la razón por qué hoy la se encuentra en estas condiciones.
Tras los reclamos de la madre, desde el pasado lunes se hizo el compromiso de que la paciente fuera canalizada a la Ciudad de México para su atención; pese a que no se cuenta con un diagnóstico claro de la situación, a la paciente se le están suministrando muchos medicamentos, por lo que teme que su salud empeore, al generar una repercusión más severa a su condición física.
De acuerdo con la minuta de trabajo del pasado 2 de diciembre, además de la intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, también participaron directivos del Hospital Regional de Pemex, y personal de Previsión Social de la representación Sindical.
Se describe en el documento que tras una tomografía de columna cervical se observa una espondiloatrosis cervical, sobre la que se sugiere una nueva infiltración.