Generan pánico en Fortín 2 cocodrilos en canal de aguas negras
ORIZABA, Ver., 31 de agosto de 2026.- Con la frase “Soy papá, no criminal”, alrededor de una docena de padres de familia, acompañados por madres y otros familiares, realizaron una marcha por las calles de Orizaba para visibilizar las dificultades que, aseguran, enfrentan para mantener la convivencia con sus hijos.
El contingente, integrado por aproximadamente 20 personas, partió de la alameda y avanzó hasta el palacio municipal, donde los manifestantes solicitaron ser recibidos por el alcalde, con la intención de exponerle directamente sus casos y hacerle saber que existen ciudadanos de Orizaba que atraviesan este tipo de situaciones.
Los inconformes mencionaron que su movimiento no pretende desconocer que existen hombres que incumplen con sus responsabilidades familiares o que enfrentan conflictos con sus parejas, pero pidieron que no se generalice y que cada caso sea revisado de manera individual.
Durante la movilización, uno de los padres expuso que en algunos casos los conflictos entre las parejas terminan involucrando a los hijos, quienes desde su perspectiva son los principales afectados cuando se prolongan los procesos judiciales.
Aseguró que hay padres que buscan mantener una relación cercana con sus hijos y cumplir con sus responsabilidades, pero que enfrentan restricciones, denuncias o procedimientos que dificultan la convivencia.
“Nosotros los papás somos un daño colateral de esos pisoteos que hacen las autoridades”, expresó al referirse a lo que considera una problemática que trasciende el conflicto entre los adultos.
El entrevistado, indicó que los procedimientos pueden prolongarse durante años y representar gastos que algunas familias no tienen capacidad de cubrir, mientras que la separación de los hijos genera un impacto emocional que pocas veces es considerado.
También pidió que las autoridades revisen los casos de manera particular, pues no todos los padres que enfrentan un proceso familiar son irresponsables o violentos.




