Coatzacoalcos conmemora con orgullo la Independencia de México
ORIZABA, Ver., 14 de junio de 2026.- El vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, consideró que las circunstancias sociales y políticas no deben opacar el espíritu deportivo de la justa internacional
Dijo que aunque la Copa del Mundo representa históricamente una oportunidad para promover la convivencia entre pueblos y naciones, las circunstancias sociales, políticas y económicas que enfrentan actualmente México, Estados Unidos y Canadá han generado diversos cuestionamientos en torno al ambiente en el que se desarrolla esta edición del torneo.
El vocero de la Diócesis de Orizaba, al ser consultado sobre el inicio de la justa mundialista y el contraste entre el ambiente festivo que suele acompañar al fútbol y los problemas que enfrentan los tres países organizadores, comentó que se trata de una situación inédita debido a que, por primera vez en la historia, el evento es organizado de manera conjunta por tres naciones.
Indicó que desde su origen la organización tripartita implicaba importantes retos logísticos y de coordinación, pues se trata de países con realidades sociales, culturales y deportivas distintas.
"Tenemos que reconocer que una organización de esta naturaleza ya representaba ciertos desafíos por el simple hecho de involucrar a tres países, algo que no había ocurrido anteriormente en una Copa del Mundo", comentó.
"Esperamos que estos días sirvan también para que las personas encuentren momentos de alegría y convivencia a través del deporte, y que al mismo tiempo las autoridades puedan atender de manera justa las demandas sociales que hoy están presentes en distintos sectores".
"Esperamos que estos días sirvan también para que las personas encuentren momentos de alegría y convivencia a través del deporte, y que al mismo tiempo las autoridades puedan atender de manera justa las demandas sociales que hoy están presentes en distintos sectores", concluyó.




