Sin las mujeres ninguna transformación es posible: Rocío Nahle
POZA RICA, Ver., 27 de octubre de 2025.- “El agua me la quitó”, son las palabras que con una profunda tristeza pronuncia el señor Hilario Reynosa Balderas, luego de que este lunes, su esposa Elodia Reyes Anzuara, falleciera.
El abrazo de esta pareja de abuelitos durante la mañana del 10 de octubre en la inundación de la colonia Morelos de Poza Rica, se viralizó en redes sociales.
Los restos de la señora Elodia fueron velados la noche de este lunes en la calle Porfirio Díaz de la colonia Morelos, domicilio que les fue prestado por un vecino del sector Morelos, para darle el último adiós, a la mujer con la que compartió su vida, y quien, en su peor momento, se aferró a sus brazos para no ser arrastrada por la corriente del desbordado río Cazones aquel fatídico 10 de octubre.

Don Hilario platica que lograron resistir el primer embate del agua, pero después sobrevino una segunda, que despojó a la señora Elodia de sus brazos, por lo que tuvo que bucear en más de una ocasión para poder buscarla, hasta que nuevamente pudieron estar juntos.
“La salve porque me quedé atorado en una reja, y entre los dos ahí estuvimos hasta la hora que amaneció, eran cuatro metros de altura, la otra ola que vino más fuerte me la quitó de entre las piernas, y salió, me metía bucear y no la encontré, ella subió tres veces del agua, y me la aventó el agua para el otro lado, por ahí se sostuvo ella. Le dije ahí estate. Solamente así la salve, la senté en un clima pobrecita tenía mucho frío, por ahí vino un muchacho, y nos sacaron, pidieron la ayuda para traer una lancha y gracias”.
Visiblemente consternado por esta lamentable situación, don Hilario dice que en apariencia su esposa Elodia estaba bien tras la inundación, aunque enfrentó frío y tomó agua; quisieron llevarla al hospital pero no quiso, y aunque los médicos este día la atendieron bien, y todas las enfermeras la ayudaron; un paro cardiaco fue lo que le arrebató la vida este lunes.

La señora Elodia será enterrada en el municipio de Naranjos, en donde el señor Hilario Reynosa Balderas tiene a sus familiares.
“Se fue me viejita, quieren que me quedé, pero a qué me quedó aquí, tengo a mis hermanas en Naranjos y allá me la voy a llevar”.




