Lleva PC ejercicio de evacuación a la ESBO en Poza Rica
POZA RICA, Ver., 16 de julio de 2026.- El Hospital Regional de Petróleos Mexicanos (Pemex) se quedó sin servicio de ambulancias, lo que está afectando severamente la ya de por sí deteriorada atención médica que se brinda a los trabajadores jubilados, y que indica que la lucha por mejorar la seguridad social, de parte de la comunidad petrolera, se debe de seguir llevando a cabo.
El Delegado Departamental de Trabajadores Petroleros Jubilados de la Sección 30, Javier Inés Ramos Juárez, acusó una falta de humanismo por parte de los encargados del centro médico y de las propias autoridades de Pemex y del gobierno federal por permitir que los derechohabientes se vean desprovistos del servicio de ambulancias, que es fundamental para la realización de traslados ante alguna emergencia médica.
Destacó que recientemente se presentó un caso de fatales consecuencias, cuando la familia de un trabajador petrolero jubilado solicitó la ayuda de ambulancias al hospital de Pemex por una crisis de salud, sin embargo, por la falta de este servicio en la institución, el trabajador no fue asistido de forma oportuna, con un lamentable desenlace de la situación.
Agregó que desafortunadamente todos días se reciben quejas por la falta de un adecuado servicio médico para los trabajadores petroleros jubilados, y que reviste de especial importancia para los trabajadores y trabajadoras jubiladas.
Agregó que la comunidad de petroleros jubilados sufre de enfermedades crónico-degenerativas, como la hipertensión, diabetes, problemas renales y del corazón, por lo que el no contar con un adecuado servicio médico pone en riesgo su vida.
Ante estas condiciones, anunció que los trabajadores jubilados podrían recurrir a ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos en contra de la empresa Pemex, por desproveer a los obreros de una adecuada seguridad social.
Señaló que en el Departamento de Trabajadores Petroleros jubilados están asociados un total de 4 mil 500 integrantes de la organización, todos adultos mayores, cuya salud ha sido puesta en riesgo cuando han sido desprovistos de los adecuados servicios médicos por parte de Pemex.




