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ORIZABA, Ver., 4 de noviembre de 2026.- La falta de un fiscal que atienda de manera permanente los casos de desaparición y el prolongado estancamiento de las investigaciones llevaron a familiares de personas desaparecidas a cerrar las puertas de la Fiscalía Especializada en Orizaba, donde este miércoles mantienen una protesta para exigir atención y resultados.
Integrantes del colectivo Madres Luna denunciaron que las instalaciones operan sin un agente ministerial titular, por lo que las familias únicamente encuentran personal de guardia que, según sus testimonios, no resuelve sus solicitudes ni proporciona información puntual sobre el avance de las carpetas de investigación.
Los inconformes aseguraron que han tenido que acudir en repetidas ocasiones para entregar información, aportar datos y solicitar que se realicen nuevas diligencias, pero constantemente reciben indicaciones de regresar otro día o esperar una llamada que nunca llega.
Por ello, exigieron la intervención de la Fiscalía General del Estado (FGE) para que designe a un fiscal de planta en Orizaba, con la responsabilidad de atender directamente a las familias, dar continuidad a los expedientes y evitar que las denuncias permanezcan sin seguimiento.
Durante la manifestación, los familiares expusieron distintos casos que reflejan la desesperación que enfrentan. Uno de ellos corresponde a una persona que lleva aproximadamente siete años desaparecida, sin que sus seres queridos hayan recibido siquiera una comunicación de las autoridades para informarles sobre posibles avances.
También denunciaron las dificultades que enfrenta la madre de Odilón de Jesús Morales Bonilla, desaparecido en Orizaba desde el pasado 12 de septiembre, quien aseguró que desde que presentó la denuncia no ha obtenido resultados concretos.
La mujer relató que entre las respuestas que recibió durante las diligencias le mencionaron que las cámaras de videovigilancia que podrían aportar información sobre la desaparición presuntamente no estaban funcionando.
Dijo que al acudir a esta dependencia, hace aproximadamente 15 días a las oficinas ministeriales, se encontró con que la fiscal que anteriormente atendía su expediente ya no se encontraba trabajando.
Posteriormente le indicaron que se pondrían en contacto con ella, y hasta el momento continúa esperando una llamada.
Otro de los casos corresponde a Miguel Ángel Cervantes Constantino, cuya desaparición supera ya los seis meses. Sus familiares afirmaron que han proporcionado todos los datos que tienen a su alcance, pero no han recibido información que permita conocer qué avances existen en su búsqueda.
Los testimonios fueron expuestos durante la toma de las instalaciones, donde las familias coincidieron en que no basta con recibir respuestas de que las investigaciones continúan, sino que necesitan conocer qué diligencias se han realizado y qué resultados han arrojado.




