Veracruz con saldo blanco tras celebraciones de fiestas patrias
COATZACOALCOS, Ver., 26 de enero de 2026.- Luego de darse a conocer el millonario saqueo en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), funcionarios de la SEV, con presunta responsabilidad, iniciaron una campaña mediática que dio el tiro de gracia a la comunidad universitaria: acabar con el prestigio de esta institución educativa.
En medio de sendas irregularidades, como la falta de pago a maestros, y alumnos sin clases, la comunidad universitaria se ha unido para defender el legado de una institución que democratizó la educación en Veracruz y urge a las autoridades a frenar la crisis administrativa y mediática que amenaza su prestigio.
Durante 14 años, la UPAV ha sido un modelo de éxito educativo que llevó aulas a las comunidades más alejadas y graduó a miles de profesionistas. Hoy enfrenta la peor crisis de su historia.
Durante más de una década, la UPAV se consolidó en el ámbito, y en el administrativo, tuvo estabilidad financiera. Sin embargo, el 2025 ha abierto la puerta no solo a una crisis operativa interna, sino también a una intensa campaña mediática que, según denuncian egresados y asesores, busca desviar responsabilidades y dañar enfrentar políticamente a la gobernadora Rocío Nahle y a la secretaria de Educación, Claudia Tello.
La UPAV, descrita por su comunidad como una institución que en los últimos años demostró ser organizada académica y administrativamente, desde el año 2025 se encuentra paralizada por incumplimientos en pagos a sus asesores solidarios quienes son la columna vertebral de su modelo educativo y por irregularidades que ponen en riesgo el historial académico de miles de estudiantes.
Sin embargo, el reclamo unánime va más allá de la solución administrativa y claman el cese inmediato de campañas mediáticas que, aseguran, intenta buscar culpables políticos en lugar de soluciones.
"No desprestigien nuestro título", es el grito que corean miles de egresados –abogados, ingenieros, educadores– que ven cómo el valor de su formación se ve amenazado por lo que consideran una estrategia de intoxicación informativa.
Maestros, profesionales que por vocación se integraron al proyecto, relatan cómo pasaron de años de orden a un caos sin precedentes.
"La UPAV fue un motor de superación. Hoy nos deben meses de trabajo, pero lo más grave es que usan esta crisis para una batalla política que nos perjudica a todos", señaló una asesora de la zona centro del estado.
La comunidad universitaria hace un llamado urgente: deponer los intereses políticos, cesar las campañas de desprestigio y enfocar todos los esfuerzos en restablecer el funcionamiento administrativo y académico de una universidad que, insisten, "ya estaba organizada y había ganado prestigio".
Su temor mayor es que, mientras se libran estas batallas en los medios, se pierda para siempre el legado de la que fue el alma mater de los que nadie más atendía.
“Exigimos acciones concretas, un alto a la guerra mediática que está socavando la credibilidad de una de las obras sociales más importantes en la historia reciente de Veracruz. El tiempo corre en contra del prestigio de la UPAV y de los sueños de sus estudiantes y egresados.




