
Cuarenta años del arribo de Mijaíl Serguéyevich al poder soviético
Grave pecado ideológico cometen quienes aseveran que Enrique Ochoa Reza no es el indicado para dirigir los destinos del Revolucionario Institucional, en ésta época que el Partido deberá entregar a su militancia las mejores cuentas, los más óptimos resultados y las más amplias expectativas para mantener como suya la Presidencia de la República. Definitivamente, el ex Director de la Comisión Federal de Electricidad es el hombre conveniente, no había otro mejor.
Enrique Ochoa Reza, llega a la CFE con fama de estudioso, inteligente y disciplinado, pero es en ese organismo donde adquiere lo que el Partido Revolucionario Institucional necesitaba. Es decir, su paso por la paraestatal no era para eternizarse sino para conocer los elementos que posteriormente tendría que aplicar en el partido político que dirigiría, una vez cumplidos los tradicionales procedimientos que para estos casos se utilizan y que une a todo el priismo nacional en medio de vítores y porras desgañitantes.
Si me lo permiten, trataré de explicar, de manera pormenorizada, cómo Ochoa Reza irá resolviendo todos y cada uno de los achaques que el PRI ha venido padeciendo en los últimos años. Veamos con calma sus conocimientos con perfil de virtudes, del nuevo dirigente de todos aquellos que de diario llevan la camiseta roja bien puesta, con el logotipo tricolor a la altura de su sano pecho.
De entrada, diremos que Enrique Ochoa brillará con luz propia. Su llegada al CEN servirá para iluminar, con la mejor fosforescencia, el sendero del Revolucionario Institucional que quedó a oscuras después de las derrotas sufridas el pasado 5 de junio, por el apagón que la población electora le propinó al partido en cuestión, al bajar el switch a manera de castigo.
Otra de las deficiencias del tricolor quedará solventada porque con los conocimientos del funcionario adquiridos en la CFE, podrá enchufar correctamente las campañas electorales con los triunfos de sus candidatos en las urnas, evitando con ello que se pudiera repetir el penoso transe de las pasadas elecciones para gobernador en varios Estados de la República.
Nadie negará de su tino para unir, por primera vez, todas las corrientes que han gravitado en torno al PRI, algunas de las cuales distinguiéndose por sus intereses hasta opuestos al partido que sin duda dirigirá bajo los más potentes reflectores, si los priistas le hacen el favor de escogerlo para faro y guía.
La disciplina que lo ha acompañado en su carrera profesional como funcionario público y académico, la transmitirá a todos sus colaboradores y dirigentes sectoriales, para que trabajen con las pilas puestas y, en los momentos necesarios y urgentes, se les encienda el foco para darle solución a cualquier problema que tengan enfrente.
Fue bien recibida la parte del discurso donde dio a entender que durante su desempeño como el máximo dirigente, contará con los adecuados instrumentos para que a los gobernadores no se les vuelvan a cruzar los cables en el manejo de los recursos públicos, motivo del castigo de la población electora en el reciente proceso Con lo precavido que es Ochoa Reza, seguramente tendrá una corriente alterna de la cual echará mano en caso que sea necesario fortalecer las acciones del partido que ya dirige, particularmente en las designaciones de los candidatos que de aquí en adelante contenderán en pos de algún cargo.
En la época que recién está iniciando, el Partido Revolucionario tendrá una de las mejores herramientas tan útiles en las campañas electorales: el mejor de los pararrayos para atraer toda la energía negativa de las campañas negras para mandarlas, a la velocidad de la luz, a tierra donde se desintegrarán en automático.
En la parte personal, uno de sus principales hábitos que le proporciona la energía suficiente para trabajar, es el ejercicio. Todas las mañanas corre muchos kilómetros, que deben ser más por que los mide en Kilowatts/hora. En los alimentos, de vez en cuando degusta las chalupas con queso panela, nopalitos y salsa macha.
Los analistas están coincidiendo en que Ochoa Reza no hará corto circuito con sus amigos del gabinete. Su disciplina y ética serán la mejor garantía que el cargo no lo utilizará para proyectarse como aspirante para el 2018.
El neo político será el mejor conductor de las ideas políticas del Presidente de la República. No consumirá más energía que la que marcan las reglas no escritas de lapolítica renovable cada seis años.
Dado que las encuestas ya no son confiables, tal como quedó demostrado en los anteriores procesos electorales, comentó a sus cercanos que dispondrá de medidores propios que le ayudarán en la toma de decisiones.
Se avizoran cambios importantes para cerrar las heridas políticas después de los proceso de selección interna de candidatos. Ahora, en lugar de la sutura, las heridas se serán selladas con la mejor soldadura y si son leves, los resultados de la cinta de aislar Que no quepa duda que Enrique Ochoa Reza será el mejor transformador de la política partidista que tanta falta le hacía al partido en el poder.
Ahora se explica usted, luminiscente lector ¿por qué los envidiosos están sintiendo toques en carne propia?
*Este texto es responsabilidad absoluta del autor.