CDMX, 5 de abril de 2020.- “El drama que estamos atravesando nos obliga a tomar en serio lo que cuenta, a no perdernos en cosas insignificantes, a redescubrir que la vida no sirve, si no se sirve. Porque la vida se mide desde el amor”, resaltó el Papa Francisco este Domingo de Ramos.

En la Misa celebrada en la Basílica de San Pedro del Vaticano, el Sumo Pontífice presidió este 5 de abril la Eucaristía en el interior de la Basílica de San Pedro del Vaticano, y no en la Plaza como es tradicionalmente año con año, debido a las medidas adoptadas por las autoridades italianas ante la pandemia del coronavirus, Covid 19.

Convocó a “pedir la gracia de vivir para servir. Procuremos contactar al que sufre, al que está solo y necesitado. No pensemos tanto en lo que nos falta, sino en el bien que podemos hacer”.

“Hoy, en el drama de la pandemia, ante tantas certezas que se desmoronan, frente a tantas expectativas traicionadas, con el sentimiento de abandono que nos oprime el corazón, Jesús nos dice a cada uno: ‘Ánimo, abre el corazón a mi amor. Sentirás el consuelo de Dios, que te sostiene’”, alentó el Papa, de acuerdo con la Agencia Católica de Informaciones.

En esta ceremonia que dio inicio a la Semana Santa, el Papa Francisco caminó de la sacristía hasta el altar de la cátedra en donde se llevó a cabo el tradicional rito del Domingo de Ramos, allí, el Papa bendijo simbólicamente unos olivos en macetas que estaban colocados frente al altar, pero no se realizó ninguna procesión con ramos, ni hubo tampoco procesión en el ofertorio.

Información completa en Quadratín México.