Acompaña Rocío Nahle a Clara Brugada en su Segundo Informe de Gobierno
COATZACOALCOS, Ver., 14 de octubre de 2026.- Raúl Güero Bringas Burelo pecó de confianza, regresó de Francia sólo para que lo aprehendieran.
Ya había acumulado muchas cuentas pendientes con la ley, durante muchos años actuó con la ayuda de jueces, funcionarios del Registro Público de la Propiedad, Catastro y Fiscalía.
La última que hizo fue en el caso de una indemnización por unos terrenos supuestamente afectados por el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
El caso más emblemático fue la disputa de más de mil 100 hectáreas, de las que nadie se explica cómo es que salió el fallo a su favor, su único argumento era una supuesta herencia de su abuelo.
Sin embargo, al amparo del poder, terminó afectando a empresarios gasolineros y hoteleros del municipio de Coatzacoalcos, nadie le hizo nunca nada, parecía intocable.
Una fuente fidedigna relata la complicidad del Güero Bringas, un tipo bonachón que aparentaba ser un hombre bueno y decente, con una supuesta abogada de Coatzacoalcos, que recientemente en otro caso de fraude fue descubierta que sólo era coyota, como se estila nombrar a quienes usurpan la noble profesión.
Su aprehensión cayó de sorpresa a muchos y muchas, que honestamente están poniendo sus barbas a remojar, lo que sea de cada quien, es otra clase en el poder y los buenos tiempos del Güero Bringas llegaron a su fin; ahora tendrá que responder por todas las fechorías y fraudes que lo hicieron millonario, y lo hicieron creer que hasta podía huir y vivir tranquilamente en Francia.




