
Teresa Gil/Libros de ayer y hoy
ALUCINES JAROCHOS…
** Quienes no son veracruzanos no entienden una constante en la vida social que es la política a fin de cuentas, y que ven reproducir cada tanto en elecciones: las llamadas «intermedias» que son las Municipales, revelan una tendencia innegable y de extremos: se odia o se ama al PRI, sin matices.
** Para el priismo y sus exponentes son los reclamos, las acusaciones, las exhibiciones, las rupturas y «sacadas de lengua» que diría la popular Melchi Notiveriana; pero a la hora de Votar sucede como en las Familias bien unidas: votan por ellos, como se votaría por el odioso abuelo que vuelve «a sus andadas» porque «perro que come huevo, ni a palos deja la maña…»
**¿Por qué? No son «misterios», las tendencias de Votación para Gobernador y Presidente son otra cosa y ahí sí Veracruz se ve reflejado por su alta inmigración que finalmente engrosa e inclina la balanza en los últimas elecciones para el PAN, debido a sus fans de Puebla y la Ciudad de México que trae consigo cada tanto.
** En los municipios veracruzanos las elecciones «locales», son otra cosa: un Electorado que odia o ama al PRI con igual intensidad, y cada tanto intenta darle el Voto a lo que presupone Izquierda: pero no va con ninguno de los «chiquitos» es raro, y basta una revisión somera a las sábanas en cualquier votación pasada, donde el PAN también ocupó sillas municipales añejamente tricolores.
** El 2017 se antoja similar, y los sondeos para precandidatos revelan que a pesar de los malos gobiernos priistas, el Electorado se decanta por los aspirantes del PRI y los de MORENA: y muy lejos queda el PAN del Movimiento, e incluso por debajo del PRD y hasta del Panal; o apenas empatado por menos de diez puntos con los Morenos.
** Alucinante para quienes no son de aquí: ¿por qué, cuestionan, esa fidelidad que es para ellos debilidad, por la sigla tricolor?
** Mis conclusiones: en los 212 municipios veracruzanos con decenas y a veces medio ciento de congregaciones de difícil acceso y no estoy hablando solo de las zonas indígenas, el arraigo de la sigla va precedido de un trabajo añejo: cuando el PRI era el partido con mayúsculas, se «robaba poquito» y se beneficiaba a las mayorías: clínicas que distan serlo; caminos deteriorados hoy, pero el trazo quedó, alguna escuela bonita, la luz anhelada: el impacto es enorme y el veracruzano muy noble. Aunque de fuera se califique de otra manera.
** Y resulta que el candidato o la candidata, es la comadre, la hija, la ahijada o la sobrina; o el hijo «chiquito» de la maestra o el doctor que curó panzas y varicelas; si algún alcalde robó amparado en la sigla, siempre se razona en estas elecciones «que no va a pasar así de nuevo porque a mengana o a zutano lo conocemos bien, aquí vive…»
** Pero ahora resulta que esos mismos hijos, ahijados, vecinos, conocidos y alumnos, muchos hartos de la migración forzada, la violencia, la pobreza y el desempleo, quedaron encandilados con el Discurso de Andrés Manuel y sus premisas: «no mentir, no robar y no traicionar…»
** En los pueblos que son la mayoría de los municipios veracruzanos salvo las «ciudades medias», que lo son sí y no -Veracruz, Boca del Río, Córdoba y Coatzacoalcos y Xalapa la capital, mantienen sus enormes zonas «rurales» inclasificables hasta para Inegi e Ine-; las elecciones municipales se ven como la oportunidad de volver a vivir tranquilamente, en Paz, en desarrollo y en fiestas: si algo gusta al veracruzano es la festividad, el tiempo lúdico, la recreación, y si el candidato o la candidata sin mucha bulla ha cimentado su aspiración en dar eso, la simple observación experimentada da por hecho que resultará ganador.
** Son otras realidades: es en los pueblos donde sin testigos molestos que son diputados o defensores de animales, se animan y se realizan las peleas de gallos, con apuestas incluidas; las carreras de caballos; los encuentros de box, las tardeadas donde las chamacas se pueden lucir en tacones y los jóvenes fumar y beber sin que los adultos los reprendan.
** Juventudes sin opciones, en los pueblos el alcoholismo va en aumento: y las niñas ahora beben igual que los varones y a veces más, y cada vez mas chicas: a los 13 ya muchas presumen sus primeras «guarapetas» y si los candidatos ponen la música y el baile, seguramente obtienen simpatías.
** El PRI tiene en los pueblos presencia física de medio siglo y más: en los 212 hay comités bien estructurados del partido.
** El PAN casi lo iguala pero le falta y mucho.
** El PRD no se acerca en cobertura ni al 70 por ciento reconocido por militantes expertos.
** Y MORENA paradójicamente -porque no ofrece ni da apoyos de este tipo- ya casi alcanza a los priistas, gracias a que los simpatizantes de AMLO han dado sus propias casas como «sedes» al partido, o «comités» de promoción del voto Amlista se ve por los pueblos mas apartados.
** Es un fenómeno reciente y creciente.
** Como lo fue el Frente Democrático Nacional en aquel lejano y referencial 1987 y 1988.
** Para muchos veracruzanos, el duelo este 2017 será entre PRI y MORENA; y el PAN puede indudablemente remontar a pesar del desencanto temprano por tantas promesas incumplidas del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares: su base simpatizante que le apoya está en ciudades medias y bastiones blanquiazules, pero hasta Tantoyuca está molesta la militancia con él. Y no se diga Tuxpan y Pánuco: por su Discurso equívoco que condenó en campaña a priistas pero ya gobierno los cobijó.
** ¿El PRD?, carga ese tufillo de traidor y marioneta de panistas, y en muchos municipios quedó deslavado. Acaso retenga lo poco que tiene: casi una decena de municipios pobrísimos y endeudados.
** Ya veremos.
DEL DICCIONARIO A LA DIABLA…
ALUCINE.-Actuar social y político incomprensible: a veces hasta para los propios protagonistas.
PRONÓSTICOS.-Advertencias del Electorado mostradas en encuestas.
INERCIA.-Hay una aparente en Veracruz: que puede dar la sorpresa este 2017.