La propuesta impositiva a la cerveza y licores para 2027
El asesinato de Juan Carlos Mezhua, ex alcalde de Zongolica, enluta a la política veracruzana de quién se dijo, que perfilaba a dirigir un partido político en formación.
El artero crimen se registró el domingo por la mañana, cuando se dirigía a visitar uno de sus negocios en las altas montañas.
Los hechos lamentablemente, se perpetraron, cuando la presidenta Claudia Sheinbaum, precisamente se encontraba de gira en tierras veracruzanas para poner en marcha las oficinas de la aduana marítima y estar en la Heroica Escuela Naval.
La situación se torna compleja para los veracruzanos por los hechos dirigidos a personajes de la política opositora y en un día importante por la visita a estos lares de la presidenta Claudia Sheinbaum, lo que puede ser para desestabilizar a la entidad más politizada del país y que entra a una nueva etapa de desarrollo y de progreso.
También, se dieron las comparecencias de legisladores en el congreso estatal veracruzano y a los secretarios de despacho en la primera ocasión de ir a rendir cuentas de la glosa del primer informe de la gobernadora Rocío Nahle, se encontraron con un muro de lamentaciones de los pocos diputados de oposición.
Los expertos , dicen que los legisladores de la oposición han aprovechado la ocasión para denostar, ofender y hasta humillar a los funcionarios públicos que por primera vez, prácticamente se metieron en la paradoja, en un hormiguero, que intimida a cualquiera y como si estuvieran en un examen profesional, con sinodales de la santa Inquisición.
Los que hicieron de la violencia toda una apología, por las agresiones evidentes que dieron muestra de la intolerancia, frustración y trauma de quienes como el experimentado legislador priísta, Héctor Yunes Landa, en alarde de peso completo, de peleador callejero, intimidó, ofendió y retó a los golpes a los funcionarios morenistas que pretende ver como imberbes de la política .
Y todo esto, sin mediar debate o las propuestas para analizar las problemáticas que se registran en la entidad con funcionarios públicos estatales que demuestran ignorancia y un alto nivel de incompetencia, además de la novatez y la ingenuidad que muestran ante los experimentados legisladores de “ya se la saben”, por su papel rijoso y de perdonavidas.
Héctor Yunes Landa, con todo y su demostración de puños, dispuesto a golpear a los funcionarios públicos, a los que ve como enemigos de una guerra que no existe, y recordando aquellos tiempos de cuándo la oposición de hace varias décadas se enfrentaba al PRI, en aquella época lo más alto del poder.
Sí del “pinche poder”, como lo decía el famoso Tío Fide, el héroe de la cuenca de Papaloapan y el gobernador más querido y reconocido de los últimos tiempos en estos lares, por eso ya circula un audio en la que se sentencia al diputado Héctor Yunes Landa, a ser denunciado por violencia de género y de esa forma sacarlo de su ruta como el más fuerte aspirante al gobierno estatal para el 2030, y de que le quieren cerrar el paso a quien ven como el mismísimo “demoño rojo”, con todo y Alito. Orale.
El nivel de la política, tristemente desde todos los actores y actrices de lo que debería ser el arte de gobernar y debatir, se encuentra en una época de bajo nivel, mientras los verdaderos enemigos están en otros frentes que nadie los puede mencionar, y también, desde el vecino país del norte, siempre amenazando para encontrar una justificación para sus fines de dominación.
Pero acá todos acá hay que estar unidos y alertas, frente al demonio de la cabellera rubia, émulo de Quetzalcóatl. Y el que entendió, entendió, diría el famoso Armando Fuentes Aguirre, Catón.




