La propuesta impositiva a la cerveza y licores para 2027
Réquiem a Marco Antonio Figueroa Quinto
Alcanzar la trascendencia de la universalidad de un momento a otro hacia la gloria celestial de personajes de la talla humanística de don Marco Antonio Figueroa Quinto, seguramente en el cielo tienen fiesta para su recibimiento.
Luchador social incansable como un xalapeño de lujo que adoptó como la tierra propia y la de su familia, Marco Antonio, caminó todos los senderos del conocimiento con una misión ejemplar, siempre llevando de la mano a sus hijos, y últimamente a sus nietos, de lo que se sintió orgulloso.
Abogado, periodista y maestro en educación, representó con orgullo el ideal del sueño imposible del hombre de la Mancha que junto con su gallardía, igualmente nunca se doblegó ante ningún infortunio.
Sin duda, Marco Antonio Figueroa Quinto, ha sido el más claro ejemplo del ciudadano ejemplar que en su alma y en su corazón vivieron también los personajes que como Miguel Ángel, de un bloque de mármol, podían esculpir y tallar las más hermosas figuras que del arte del pensamiento brotaron de una imaginación única a la que dieron el don de la creación artística de la inmortalidad.
Así, Marco Antonio, alcanzó junto a abogados, periodistas y maestros, un lugar de relevancia en donde combinó toda su esencia de Dios, en su ser con muchos dones que siempre puso al servicio de sus semejantes.
Elevar la a voz sólo para la defensa de una causa noble y justa.
Asistir a todos los eventos culturales y académicos, fue parte de una impresionante forma de convivencia en el día a día.
En su peregrinar terrenal nada lo detuvo, ni una enfermedad por lo que muchas veces lo acompañó un tanque de oxígeno y estar presente en un evento público.
En la intimidad del hogar largas horas pintando un cuadro con el pensamiento construyendo en algún lugar del planeta alguna escuela para la formación de niños, jóvenes y de universitarios.
En su día a día, el No Te Rindas de Mario Benedetti, fue parte de su ideario y el mensaje de acompañamiento para todos los amigos por las redes sociales y con una de las costumbres que se han perdido en la Era Digital, hablar por teléfono con los amigos por largas horas.
Licenciado en derecho, en educación con maestría y doctorado, Marco Antonio Figueroa Quinto, fue parte de todo un movimiento cultural y académico en el estado de Veracruz, que deja a su paso terrenal una profunda huella del amor por el derecho, la educación y la cultura, en abrevar todos los días con una pasión inquebrantable en donde adoptó entre sus muchas habilidades el ejercicio del periodismo como un compañero de gremio y profesión.
Hoy llega a Itaca, como lo decía Cavafis, colmado de sabiduría después de un largo viaje.
El hombre del eterno sombrero con voz suave y llena de optimismo y de sueños cumplidos, trasciende a la bóveda celestial a la que Beethoven dedica su última sinfonía para pedir al mundo vivir como hermanos, escuchando la canción de la alegría. Buen viaje amigo y maestro. Así las cosas.




