Libros de ayer y hoy
Cumpliendo anhelos, sueños, retos y objetivos personales, por fin se llega al final del año 2025.
En Veracruz, la política y la vida en común avanza con escepticismo y de sorpresa en sorpresa, por todo lo que conlleva a vencer inercias del pasado maligno reciente.
Ir a contra corriente para superar rezagos y problemáticas no ha sido fácil, pero la vida va y los sueños de unos y otros se cumplen ante la llegada del año concluido.
Algunos se quedaron en el camino por causas del destino y otros a seguirle en la lucha diaria por la salud y el deseo de llevar los gastos de la familia con optimismo.
El año que concluye y el año nuevo que comienza.
Primero las gracias a Dios y al universo por los dones recibidos y el agradecimiento a todos los propios y extraños, que son los angeles terrenales, como dice el amigo Alejandro Cossío, que estoico compartió este año con sabiduría y fe, su férrea lucha por la salud ante la presencia de un padecimiento que se espera pronto pueda ser superado.
Es un año más, el que se va con las enseñanzas y aprendizajes siempre.
La pregunta, es ¿como lograr ser mejores seres humanos?
Mantener la convivencia diaria y darse así mismo a la familia, amistades y compañeros de la vida, los que caminan juntos en todo momento.
Gracias por todas las oportunidades y momentos juntos este año que se fue muy rápido.
Que el próximo año 2026, sea mejor con mucha salud y prosperidad.
A todos los que dan su mejor esfuerzo y cumplen como buenas personas, el reconocimiento absoluto.
También, a los que luchan por ser mejores y lo logran a base de esfuerzo y de sacrificio, va el agradecimiento.
Siempre procurar no politizar y polemizar ante tanta barbaridad en el mundo actual es imposible.
Pero, se hace el esfuerzo muchas veces de construir su propio mundo, algo normal, y se entiende de la compasión y ayuda por los demás, la solidaridad importante entre unos y otros.
A todos felicidades por el año que termina y por el año que comienza.
Que la salud, la prosperidad y la felicidad sea parte del nuevo año 2026, aunque se luche siempre con decisión y resiliencia.
Gracias a todos los que tienden la mano para ayudar y estar presentes, son los Angeles terrenales, que dice el amigo Alejandro Cossío, que se presentan en el camino.
Gracias a los editores y lectores por la oportunidad de compartir desde la Cosmovisión, el día a día de este tiempo.
Una disculpa, por escribir diario es una pasión y una obligación, como decía Gabo, cuando con sus Cien Años de Soledad y otras obras más: “me puse a escribir como un tren, sin parar”.
Felicidades a todo lo que venga en el 2026, has tu trabajo, haz lo tuyo y sigue avanzando en el tiempo eterno del universo.
Y déjenme presumir dos llamadas del día 29 de diciembre, al medio día el señor licenciado Ignacio Morales Lechuga, con un gran mensaje de amistad y de afecto.
Y ya en la media noche, el compañero y amigo de mil batallas, Cecilio García Cruz, un gran ser humano con el acompañamiento mutuo todo el año.
A los amigos de toda la vida también gracias.
A la familia, un año más de alegrías y retos. Objetivos cumplidos, hay que seguir a lo que viene.
Un recuerdo especial y tributo al amigo, el ingeniero Enrique “Papo” Levet, ahora con presencia espiritual.
Igualmente al amigo y colega abogado Alberto Flores, su ausencia es terrenal.
También, el inolvidable recuerdo de Javier Robles Barajas, siempre dispuesto a dar ayuda a sus semejantes.
Y la presencia espiritual en el recuerdo de dos grandes seres de luz: Armando Gálvez Pérez-Aragón y Marco Polo Villanueva Cuenca. Inolvidables.
Un año más que termina, al final superando temas de la salud, pero con el testimonio de seguir en el periodismo, sin problema.
El deseo de que el amigo Alejandro Cossío, Dios le conceda pronto el retorno de la salud.
Pedimos que se haga el milagro de recuperación de su salud, y gracias por quien comparte su historia de lucha, desde el anhelo de vivir y describir la condición de gladiador, sí de un guerrero, desde lo más íntimo de su fe y de su caminar en los hospitales, y en muchos lugares, que da la crónica llena de precisión, por todos los que luchan por la salud ante “el peor mal”, que no es la enfermedad, sino el modelo institucional de salud, que está fallando y no cumple con lo mínimo requerido, por la burocracia y falta de recursos públicos en la Dinamarca a la mexicana.
Y después de la regañiza de la presidenta Claudia Sheinbaum al estado de Veracruz, por el tema del delito de terrorismo aplicado al periodista Rafael León Segovia, se ha desvanecido el delito , gracias a la pronta intervención de la mandataria nacional.
Ahora, al periodista de Coatzacoalcos, Rafael León Segovia, lo dejaron con una losa un año de arraigo domiciliario, y dos delitos por los que no le concedieron su libertad.
Dicen, que lo acusaron supuestamente de “halconeo”, un nuevo lenguaje de la censura en contra de la libertad de expresión y el calambre, es gratis a la prensa veracruzana. Pero seguiremos informando. Dios mediante.
En otro tema, de protesta, que los niños veracruzanos se declararon en contra de Santa por OGT.
Ahora, toca insistir con la carta de los regalos a los Tres Reyes Magos, dígalo bien no son los Tres Reyes Malos, pero igualmente ya sin caballo, sin camello y sin el elefante andan a pie, y por lo mismo son pocas esperanzas del arribo de los personajes del Oriente a estos lares abrumados, y todo -dicen- por culpa de las deudas y de una galopante crisis económica.
A ver que pasa, sí estos personajes les cumplen con sus regalos a los niños o de lo contrario siempre lo mismo y la excusa de todos los años, ya que se apliquen.
O se tendrá que aplicarles a los Reyes Vagos, la misma llave china que al famoso periodista “Lafita León”, y que Dios lo proteja del cazador. Salmo 91.
Andale. Así las cosas.




