Libros de ayer y hoy
Alejandro Cossío: personajes de Veracruz
El testimonio de un gladiador, de un estoico, sí un ser humano excepcional que se encuentra luchando con decisión y fe cristiana frente al cáncer.
Alex, da un testimonio de lucha de amor por la vida, del anhelo de vivir, pero ante todo tomado de la mano de la fe en Dios.
Es una historia de vida, con una multitud de seguidores que lo acompañan con sabiduría y solidaridad en esta importante etapa de aprendizaje, sí de enfrentar lo que nadie quiere, pero cuando hay que luchar por algo, Alejandro Cossío, da un fuerte ejemplo de decisión y de avanzar en los momentos en los que también abraza con su causa a otros pacientes que se ha encontrado en el camino y les ofrece la calidez cristiana.
Desde sus espacios de redes sociales, con su narrativa y precisión del más laureado escritor, es como muchos se han sumado a su causa por su salud y que se ha replicado en favor de acompañar a quienes están en esa misma lucha.
El famoso Búfalo, como le llaman sus amigos siempre temperamental, y dispuesto a cambiar las estructuras de un modelo de salud que se ha quedado rezagado y en la frialdad institucional, difícil de entender, pero si de doblegar con la ley en la mano.
Alejandro, en su narrativa siempre agradece a Dios, a su familia y todos los que le acompañan con fe a que pronto retorne la salud, como muchos otros que han tenido que enfrentar lo inimaginable para lograr vencer un mal en el cuerpo y que la ciencia buena procura los mejores avances para erradicar un mal ancestral que se estudia a profundidad y vivirlo, sí padecerlo es otra cosa, en donde la fe, el carácter y la voluntad se pone a prueba y los niños y personas de cualquier edad, tocan la campana en los hospitales como señal de triunfo ante el padecimiento.
Nadie puede decir o describir de lo que se pasa por una enfermedad, cuál sea, pero la solidaridad y el acompañamiento real, honesto y sincero ayuda a recuperar la salud.
Alejandro, da un ejemplo de lucha y de las más difíciles decisiones para triunfar en esta etapa con acciones como la de poner en venta su casa producto del trabajo de toda una vida.
Lo más significativo, es que su fe en Dios es inquebrantable y al retorno de la ciudad de México, de recibir sus tratamientos estará con familia y amigos, celebrando su cumpleaños con alegría y la ilusión siempre de que se vive en el día a día, pero el de mañana siempre será mejor. Éxito mi hermano Alex. Dios contigo. Andale. Así las cosas.




