La difícil semana de Morena
¿El milagro mexicano? La expectativa de vida de los mexicanos es de cien años en promedio y con el reconocimiento del pueblo más feliz del planeta. Una dualidad insuperable en el mundo.
Dinamarca se quedó chiquito en comparación con el avance en la salud pública en México.
Acá, los métodos ortodoxos con un nuevo modelo que ni en la modernidad de los hospitales de Suiza o Houston, se quedaron obsoletos en el milagro mexicano, súper avanzado de los hospitales y clínicas del servicio público de salud.
La primera se aprendió desde el gobierno de Javier Duarte, los placebos para el cáncer, que ayudaron dicen a hacer sentir mejor a los pacientes menores y mayores
Los enfermos se curan porque se curan.
Segunda regla. Acciones: la espera es provocada a propósito con la finalidad de que el paciente que se siente enfermo, se acostumbre a dieta cetónica.
Tercera regla curativa, el paciente obligado al ejercicio, debe caminar y con eso el subir y bajar escaleras los pone alegres con la estimulación de la dopamina, serotonina y melatonina, los pone como nuevos.
Cuarto paso, el ancestral baño de temascal, ha sido la mejor decisión con hacer que el paciente comience a sudar de forma obligada, y por eso la medida de apagar el aire acondicionado. Orale.
Otra acción, puede ser la más importante, acá se acaban con todos los hipocondríacos que se la viven en los hospitales para la consulta obligada cada semana y expresar todas sus molestias, para que les den toda una lista de medicamentos en un morral, y eso se acabó, simplemente reduciendo el cuadro básico y obligatorios a reducir el consumo diario de antibióticos, paracetamol, ibuprofeno y el ketorolaco, que por tanta medicación les afecta a los órganos vitales. Santo remedio.
Y esta medida la mejor, gracias al doctor Roberto Ramos Alor, a los residentes y sus exigencias de hospital de Dinamarca, simplemente “no operen”, y con eso se redujo la estadística de mortalidad por Mala Praxis.
Otra de verdad y está documentado el siguiente caso, llega don Chema al hospital de Pemex, y la cardióloga, se la deja ir y sentir de golpe, sí la noticia, a usted hay que hacerle una operación a corazón abierto, por un soplo.
El paciente no quiso operarse tiene una salud envidiable, se curó y no le duele nada, está con presión de niño y de nuevo el milagro de la medicina mexicana. Mejor que en Dinamarca.
Y es que ni la curandera Pachita, pudo tanto como el modelo que cura ahora en estos lares.
En la nutrición el libro de Eduardo del Río, Rius, “La Panza es Primero”, se aplica como un método infalible para la reducción de peso y de enfermedades como la obesidad.
Y la respuesta de la ministra de Dinamarca, en contra del entonces presidente AMLO, lo dice todo, no quieren que nadie les gane y el ejemplo mexicano los pone nerviosos. Por la competencia.
Y con las camionetitas de la salud, la atención VIP la medicina directamente hasta su residencia. Sin problema.
Con eso, se evitan las largas esperas en los hospitales y clínicas, y con un moderno método de entrega, los medicamentos llegan hasta casi en el domicilio y sin costo alguno.
Y también, las camionetas del servicio de medicina forense listas, para lo que se pudiera ofrecer en el modelo de eficiencia y productividad.
Mejor ni en Dinamarca o cualquier país de modelo que dicen avanzados en la salud pública.
Y es que como ejemplo en China, la gente se atiende con los métodos tradicionales de la medicina herbolaria y están como en México, promedio de vida es de más de 85 años.
A tal grado, que el empresario Carlos Slim, pide que las pensiones se otorguen a los 75 años de servicios prestados, porque en México, las personas están superando los cien años del promedio de vida. Una expectativa de casi cien años de vida en promedio.
Y el embalsamado es gratis al estilo de Evita Perón en Argentina, ahora con el presidente Javier Milei, que la gente le recuerda a su madre, por el nivel de pobreza y de desastre provocado con el pueblo argentino bajas pensiones, salud y abuso de autoridad contra indígenas.
Y es que dicen, que el milagro de la salud pública en México, ya supera al modelo cubano, que allá curan hasta el vitíligo. Andale. Así las cosas.




