Libros de ayer y hoy
Visiones distantes
La proliferación del “gen” priísta de los noventa años, indudablemente que en la lógica del ejercicio del poder es responsable de la inercia de una estela de rezagos, conflictos y formas de gobernar, que siguen proliferando por la ausencia de imponer un antes y un después.
Aquí con honrosas excepciones y reconocimiento a los que cumplieron con su misión de gobernar y servir con pulcritud.
Gobernar con aliados al pasado, ha sido el más grave error del ascenso de AMLO al poder presidencial, y asumir posturas románticas de darle mérito a los personajes que fueron parte del deterioro político, social y económico en contra de varias generaciones que resistieron el peso de corrupción, impunidad y abuso de poder.
Los llamados a una alianza a gobernar juntos a sido el dilema y origen de los problemas del pasado, heredados a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien por ser mujer se le regatean avances en materia de una lucha frontal en contra de la inseguridad y de los pendientes sociales que se van solucionando al paso de un año del mandato al que se le niega todo lo positivo, y es aprovechado por los oportunistas que abiertamente retan a la fuerza del Estado y que en aras de la pacificación no se ha querido entender por adversarios y mediáticos que demandan del gobierno privilegios y prebendas.
También es cierto, que después del triunfo de AMLO con el partido Morena en el 2018, se logró quitar presión a las fuerzas radicales con cierto nivel de tersura y la situación se ha complicado.
Pero, en tan solo un año del mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum, se ha logrado avanzar de lo que no se hizo en los últimos treinta años, y un poco más.
Las posturas retadoras de personajes en contra de la fuerza del Estado, es un referente obligado que se estará dando atención con urgencia, y llamar al orden y la legalidad a quienes con sus conductas delictivas han hecho presa de la necesidad a millones de mexicanos.
Por eso, es que el hecho de llamar por su nombre a las problemáticas y a las personas que se sienten intocables por la ley se envalentonan más y ofenden al pueblo y al propio gobierno con posturas que no se pueden, ni deben tolerar de lo que ejemplos sobran sobre todo de quienes por morosidad y altanería se han negado a pagar los impuestos que pagan, sin problema hasta los más pobres.
La marcha convocada para este sábado en la capital del país, quizás es la más fuerte prueba o reto para un gobierno desde 1968, en que se aplicó la con mano dura.
Hoy, son otros tiempos y los gobiernos deben estar atentos a cumplir demandas sociales y de seguridad de la gente.
¿Qué hace falta para que la Generación actual de mujeres y hombres que son servidores públicos se dediqué a cumplir con su trabajo?
Que se cumpla la ley, y los que no cumplan con una función y ponen en peligro el Estado de derecho, simple y llanamente se les aplique la ley sin distinción de colores partidistas o razón de pertenecer a un grupo en el poder.
Evitar las estridencias y el marco de la ley, tiene al país en una encrucijada peligrosa, porque de tozudos, valentones y oportunistas, está cansado el pueblo.
Y aquí sí, desde Morena el partido en el poder, hay que comenzar a poner el ejemplo y terminar con las conductas que dañan a la gente, comenzar por los políticos y aliados que se escudan y ocupan en el poderoso manto protector de la 4T.
El país está cambiando para bien, pero el menoscabo del imperio de la ley, es el referente que tiene a México y a su gobierno ante el mundo en una apariencia falsa y negativa como en los tiempos de Luis XVI en Francia.
Que se aplique la ley y se disminuyan impunidad, corrupción y abuso de poder, son la metástasis cancerígena de un mandato víctima de lo de antes, pirañas, tepocatas y víboras prietas, que siguen proliferando.
Acabar con la desigualdad monstruosa, aplicar la ley y poner orden en las calles y las diversas instancias del poder público, puede ser un buen inicio, además del inminente deslinde del jefe político del pasado y dar paso a los nuevos tiempos que comenzarán a darse como un nuevo despertar para todos y dejar de pensar y ver que todo está perdido, cuando la óptica es otra, por primera vez en más de cincuenta años hay avances y el gobierno presidencial en manos de una mujer de mano suave, pero muy firme, está avanzando aunque no se quiera reconocer.
Además, hay que avanzar en la rendición de cuentas de los funcionarios públicos y se acabe con una falsa óptica de que hay un gobierno con piloto automático.
O algo más grave, que la presidenta Claudia Sheinbaum, no se ha podido deslindar de su antecesor y por lo mismo se tenga una sensación y creencia de que está compartiendo el poder y por lo mismo no hay control político.
La presidenta Claudia Sheinbaum, está realizando un trabajo excepcional, de resultados y no hay porque quitarle merito a una mujer decidida a gobernar con decisión y cambiar el tiradero heredado.
Todos a pensar en la paz y la concordia y darle oportunidad a la presidenta a que siga realizando su trabajo y esfuerzo a pesar de resistencias de ahora y de antes. Andale. Así las cosas.




